Se discute sobre campamentos escolares en el Ayuntamiento de Madrid y la respuesta del equipo de José Luis Martínez Almeida es: corrupción del PSOE. Se discute sobre una operación urbanística en el Paseo de la Ermita y la respuesta es: corrupción del PSOE. Se discute sobre la programación de documentales sobre Palestina en el distrito de Hortaleza y la respuesta es... la misma. ...

El caso Cerdán-Ábalos-Koldo ha colonizado hasta el último foro municipal en la capital de España y “la banda del Peugeot” o “el dinero gastado en putas” son latiguillos que aparecen cuando uno menos lo espera. El tema lo airean el alcalde y su equipo en el pleno (Almeida lo sacó en sus cinco intervenciones este martes), y también en las reuniones técnicas o en los plenos de los distritos, encuentros a los que apenas asiste público y que son seguidos online por solo unas cuantas decenas de personas. El portavoz municipal del PP, Carlos Izquierdo, defiende que los políticos municipales deben hablar de lo que está en boca de la ciudadanía: “Es el tema estrella”.

Ser de izquierdas es la perfecta coartada para poder delinquir. pic.twitter.com/LOFJ7Xx6hN

La estrategia no es nueva. Los políticos de la oposición de izquierdas llevan tiempo quejándose de que Almeida y sus concejales esquivan el control de su gestión contestando con temas de política nacional. Tras el estallido de la crisis en el PSOE, el 12 de junio, se han multiplicado los ejemplos y han subido los decibelios. Hay también un factor psicológico en juego. El grupo de Almeida sabe que el tema desespera a sus contrincantes.