Parece una estrategia sacada de El arte de la guerra. Mar Espinar, la portavoz del PSOE, llega este jueves a la Asamblea de Madrid conocedora de que cualquier cosa que diga será respondida con referencias al caso Koldo y a las revelaciones sobre el exministro José Luis Ábalos y el exsecretario de organización, Santos Cerdán. Así que decide que la mejor defensa es un buen ataque. Y carga contra la pareja de Isabel Díaz Ayuso, el empresario Alberto González Amador, investigado por sus negocios en la pandemia. Y menciona el ático en el que viven ambos. Y los negocios con Quirón.
Y así comienza una oda al “y tú más”, un intento de tapar las vergüenzas propias enumerando las ajenas al que se acoge con gusto la presidenta regional (PP) y que tiene como árbitro a Manuela Bergerot (Más Madrid). “Han elegido acompañar al capo hasta lo más profundo de la cloaca”, acaba por espetar Ayuso a las dos portavoces, cuyos partidos comparten en coalición el Gobierno de España.
La mañana arranca con reuniones de calado estratégico. Los grupos parlamentarios se reúnen en privado para decidir cómo afrontan la tormenta que ya saben que se va a desencadenar durante la sesión de control al Gobierno del PP. Ayuso lo tiene claro. Acodada sobre una mesa de madera bruñida y barnizada, se dirige a los representantes conservadores con un mensaje claro.






