La portavoz socialista, a la presidenta: “Su jefe de gabinete y su pareja han admitido mentiras. Usted también tendrá que hacerlo”
Isabel Díaz Ayuso ha tenido para todos este jueves en la Asamblea de Madrid, incluido Vox. Más preciso: sobre todo para Vox. El partido de extrema derecha venía atacando desde hace tiempo el Madrid “cosmopolita” y en el que caben “todos los acentos del español” del que presume la presidenta de la Comunidad de Madrid. La acusaba de haber convertido la región “en el patio trasero” de los multimillonarios del mundo. La réplica de Ayuso ha dejado descolocado al partido de Santiago Abascal, socio prioritario del PP en otras regiones. No aquí, no en el territorio Ayuso.
“Lo malo sería tener un efecto expulsión porque, digo yo, que alguien tendrá que limpiar en sus casas, alguien tendrá que recoger sus cosechas y alguien tendrá que poner los ladrillos de las casas donde luego vamos a vivir todos los demás. Así que lo que hay que hacer es promover una inmigración vinculada al trabajo, ordenada, donde se cumpla la ley, el orden”, ha dicho la presidenta con contundencia.
Ayuso, desde hace tiempo, confía en no necesitar a Vox para gobernar en la próxima legislatura, a diferencia del jefe de su partido, Alberto Núñez Feijóo. Si se hace caso a las últimas encuestas, Feijóo necesitaría a Abascal. Ayuso no necesita ni a uno ni a otro, a priori. Vuela libre. El viento favorable de su mayoría absoluta en 2023 la dirige a territorios desconocidos, a donde otros no han conseguido llegar. Quién sabe cuál sea su destino final. Por lo pronto, disfruta atizándole a Vox, al que acusa incluso de un pecado mayor: ayudar al sanchismo. “Siempre salen al rescate de Pedro Sánchez (presidente de España). ¿Qué hacen? Dividen las culpas y así eximen al Gobierno y al Partido Socialista de lo que ocurre en este país“, ha continuado.






