Con los rescoldos del incendio de Tres Cantos aún humeando, y media España ardiendo en un verano trágico, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se suma este viernes al discurso de Vox y afirma que la “agenda ideológica” y “los grupos de presión” dificultan los trabajos de prevención contra el fuego. La argumentación autoexculpatoria de la baronesa conservadora, centrada en las supuestas dificultades para limpiar cauces o pastos, es casi mimética a la enunciada minutos antes por Javier Ortega Smith, el concejal del partido de extrema derecha en el Ayuntamiento de la capital. Juntos en la ceremonia de entrega de las Palomas de Bronce de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid, la coincidencia entre los dos políticos es una explicación más de la capacidad de Díaz Ayuso para neutralizar a Vox: ante propuestas a veces parecidas, los votantes prefieren a quien tiene el poder para convertir las ideas en hechos.

El primero en hablar es Ortega Smith, que llega de buena mañana a la Plaza de la Villa, donde bomberos uniformados y vehículos de servicio esperan a los políticos para celebrar el día de su patrona.

“Los terribles incendios no son por casualidad”, dice, sin esperar siquiera a que nadie le pregunte sobre los terribles incendios que asolan toda España. “Por un lado están los pirómanos, los fanáticos, capaces de destruir nuestros ecosistemas, nuestros medios naturales, por su locura”, sigue. “Pero también está la locura y el fanatismo climático de aquellos que con sus agendas 2030, con sus pactos verdes europeos y con su fanatismo climático no permiten que se limpien los montes; el pastoreo tradicional, que ayuda a limpiar veredas, los cortafuegos; la limpieza de los márgenes de los ríos y la acumulación de agua, porque están empeñados en destruir las pequeñas presas, fundamentales a la hora de atajar los incendios”.