-Me parece muy bien que en los momentos que vive la política haya personas valientes que decidan dar un paso adelante.Quien habla así, deshaciéndose en elogios, es José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid (PP). La destinataria de sus palabras, sin embargo, no es una compañera de filas, ni una política ideológicamente afín. Todo lo contrario. Sorprendentemente, el regidor le pone la alfombra roja a Marta Higueras, que fuera la mano derecha de la alcaldesa Manuela Carmena, en su intento de volver a la política capitalina de cara a las elecciones de 2027. No es un gesto improvisado. Tampoco excepcional. Al poco, Almeida se deja fotografiar en el pleno del Ayuntamiento con Enma López, que solo unas horas antes ha dejado en fuera de juego al PSOE más oficialista al anunciar que competirá con su jefa de filas, Reyes Maroto, por ser la candidata socialista a la alcaldía. En el PP hay un cargo con la máxima autoridad que hasta se ríe. Y en la oposición, toman nota de esos flashes. Porque esto, opinan analistas y políticos consultados por EL PAÍS, es “echar sal en la herida” de la división de la izquierda. Explotar los líos de otros. Forzar para intentar auparse como referente de gestión y estabilidad frente a las cuitas de sus rivales cuando ya las urnas están en el horizonte. “Que Almeida y su equipo estén aprovechando de forma consciente y sistemática cada fractura interna de la oposición para construir el relato de “yo gestiono, ellos se destruyen” me parece altamente probable y coherente con el patrón de comunicación de gobierno frente a oposición fragmentada", sostiene Inma Aguilar, una consultora política que ha labrado su prestigio trabajando en algunos de los despachos más inaccesibles del poder. “Existe una jugada deliberada de legitimar activamente a López frente a Maroto, claramente para dividir y para desacreditar”, recalca. “Cosa que también se da en el halago a Marta Higueras, rival directo de Más Madrid”, añade.En política no hay gestos gratuitos. Todo se mide al milímetro. A la izquierda capitalina le sienta muy mal la división. Y Almeida lo sabe. En 2019 llegó a la alcaldía pese a haber perdido las elecciones, que ganó sin los votos suficientes Manuela Carmena (Más Madrid), tras una campaña marcada por el apoyo de Pablo Iglesias (Podemos) a una candidatura que no logró representación, pero sí amasó más de 40.000 apoyos (Izquierda Unida Madrid en Pie). En 2023 consiguió la mayoría absoluta mientras Podemos-IU se disparaban hasta los 80.000 votos... sin cosechar ni un solo concejal. Y ahora, de cara a 2027, la jugada está clara: para seguir gobernando, preferentemente sin depender de Vox, cuando más lío haya en la izquierda, y cuantas más candidaturas, mejor. De hecho, el viernes Almeida dijo esto a los medios: “Esa disputa interna entre Reyes Maroto y Enma López, entre la número uno y la número dos, no creo que sea la mejor de las imágenes, sobre todo cuando todos sabemos, obviamente, que no ha sido de la forma más elegante como se han planteado las primarias”. Leña al fuego. Pocas veces una estrategia política quedó tan bien resumida por el sabio refranero. A río revuelto, ganancia de pescadores. Quizás por eso en el PSOE de Madrid restan importancia a la fotografía con López, que contextualizan como un momento de recuerdo compartido sobre el secretario general del pleno de Cibeles, el magistrado Federico López de la Riva, recientemente fallecido (“Es una imagen normal”). En Más Madrid tampoco dan más importancia al espaldarazo a Higueras, a la que no consideran rival por su espacio electoral, puesto que así lo ha dicho ella misma (“no presento una candidatura de izquierdas”). Y en el PP restan valor a los dos instantes a través de una fuente que cuenta con la confianza de Almeida: “El alcalde es muy cortés. Nada más”.Críticas calculadasPreguntado por EL PAÍS acerca de las dos escenas, Almeida responde que no entra a valorar candidaturas de los adversarios y añade lo siguiente: “La izquierda madrileña está fracturada y deberá dilucidar su futuro en sus respectivos procesos internos. El PP, por su parte, está centrado en presentar el mejor programa para lograr el respaldo mayoritario de los madrileños”. Pero los gestos se han hecho, y tienen consecuencias prácticas. “Martínez-Almeida está intentando echar sal en la herida de la izquierda”, opina Jordi Sarrión-Carbonell, consultor en comunicación, estrategia digital, discurso e incidencia. “Es una pinza comunicativa para colocarse en el centro, quedando él como el dialogante y dejando a los demás como sectarios. Estos titulares le posicionan como alguien que habla con todos, para mantenerse a raya a sus principales adversarios”, argumenta. “Y con la foto con Enma López, aunque la haya criticado, está jugando la carta de que el problema no es del PSOE, sino de Pedro Sánchez”.Solo hace falta escuchar al propio Almeida, muy activo mediáticamente en las últimas jornadas. Un día antes de la foto con López, validándola como interlocutora, recordando a quien lo ve que en el PSOE hay primarias a cara de perro, división y hasta mal rollo interno porque la edil haya dado el paso, se suelta con unas declaraciones muy al gusto de sus electores que le dibujan intencionadamente como el representante de la única opción sensata, porque también, subraya, en Más Madrid “se ha producido una renovación del 70% de los concejales en una trifulca interna de las primarias”. “¿A quién elegimos?”, se preguntó a sí mismo mientras lamentó las “trifulcas internas” de sus rivales, idea en la que volvió a incidir el lunes pasado en una intervención pública. “¿A Reyes Maroto, que es la ministra más leal de (Pedro) Sánchez, o a Enma López, que todos sabemos que fue colaboradora estrecha de José Luis Rodríguez-Zapatero y al mismo tiempo de Santos Cerdán?”, lanzó el alcalde. “Los madrileños no tenemos que elegir entre corrupción a un lado y corrupción al otro. Los madrileños queremos elegir un proyecto limpio, claro y honesto”. Supuestamente el suyo, claro. El del PP de Madrid. A pocos meses de que los ciudadanos acudan a las urnas en las elecciones municipales y autonómicas madrileñas de 2027, Martínez-Almeida, que hace un año coqueteó con la idea de no volver a presentarse como candidato a la alcaldía, no da puntada sin hilo.
Almeida se vuelca en explotar las grietas de la izquierda de cara a las elecciones de 2027: “Es echar sal en la herida”
El alcalde bendice la candidatura de Marta Higueras, que puede captar votantes de Más Madrid, y se deja fotografiar con Enma López, alternativa en el PSOE










