ItaliaEl joven de 23 a�os llevaba tres a�os trabajando como modelo para casas de moda como Armani. Fue arrestado despu�s de que su exnovia presentara una denuncia: los vecinos y los informes m�dicos confirmaron las agresiones.Actualizado Jueves,

julio

10:29La agarra por el cuello y la levanta. Con la otra mano le golpea repetidamente la cara. Es 2 de febrero. Tras las bofetadas, toma un cuchillo de cocina grande. Se lo apunta al pecho y, furioso, lo clava en una tabla de cortar. A menudo, a los insultos, los escupitajos, las amenazas, las palizas y el acoso les segu�an sus intentos de culpar a la v�ctima por las bofetadas, los mordiscos, los pu�etazos y las patadas que le dejaban cicatrices en la cara y el cuerpo durante d�as. "T� empezaste", repet�a. "Me est�s haciendo quedar mal".Un torbellino de violencia que se hab�a prolongado durante meses. Y que el fin de la relaci�n no hab�a parado. "Quieres acostarte con todos los modelos", la acus�. La denuncia de la v�ctima permiti� a los agentes de la unidad de Protecci�n de Mujeres y Menores de la polic�a local de Mil�n, dirigidos por el comandante Gianluca Mirabelli, constatar un patr�n de violencia y abuso que condujo a la detenci�n, el martes, de Edoardo Pellin, un modelo de 23 a�os que llevaba tres a�os desfilando para casas de moda masculinas como Armani. Se le acusa de acoso, agresi�n con agravantes y agresi�n sexual.Seg�n los informes, los incidentes se repitieron y acumularon durante meses, entre finales de 2025 y principios de este a�o. La v�ctima, una exempleada de 21 a�os de una marca de alta costura, decidi� buscar ayuda. Quer�a detenerlo, ya que ni siquiera la decisi�n de dejarlo hab�a cesado su violencia. Su relato fue corroborado por informes m�dicos obtenidos por los investigadores -dirigidos por la fiscal Chiara Costagliola-, rastros encontrados en dispositivos inform�ticos e incluso los testimonios de varios vecinos, quienes afirmaron haber escuchado los gritos de la joven."Eres repugnante. Eres est�pida, tienes que quedarte quieta y aceptar que tengo raz�n, si no, no parar�", le grit� durante uno de los arrebatos cada vez m�s frecuentes que acompa�aban las palizas cada vez m�s violentas. Estos pod�an desencadenarse por las notas de la v�ctima sobre el desorden en la casa, su creencia de que la chica le era infiel o en respuesta a sus acusaciones de que hablaba con otras mujeres. Durante las acaloradas discusiones, el joven de 23 a�os intent� impedir que se fuera, incluso la persigui� por la calle un par de veces, y en una ocasi�n, la esper� fuera de su casa.La joven de 21 a�os viv�a ahora con miedo: evitaba salir sola y se vio obligada a cambiar sus h�bitos por temor a encontrarse con �l. Seg�n el juez de instrucci�n, que dict� la pena de prisi�n de Pellin, dada la existencia de "pruebas contundentes de culpabilidad" y un "riesgo real de reincidencia", el joven de 23 a�os actu� presuntamente con "violencia brutal", con una escalada de agresividad y "ataques de ira desproporcionados".