Con la llegada del invierno, la energía en el Gobierno de Javier Milei parece ser la moneda de cambio tanto para amortiguar el impacto económico al consumidor, como para lograr que los números del superávit cierren mes a mes. Mientras el vocero presidencial estrenó su gestión con una defensa a la liberalización de precios para las tarifas, Energía extendió los subsidios para evitar mayor presión en los bolsillos en los meses de mayor frío. Pero, a la vez, el ministro de Economía, Luis Caputo, demora pagos a las productoras de gas y acumula millones adeudados mientras no puede hacer que la recaudación repunte.
De “abrigarse a usar gas”, la frase del flamante Adrián Ravier en su primera conferencia de prensa, a la extensión del 25% extra al 50% ya cubierto de subsidios a los usuarios que tienen ayuda estatal, pasaron sólo 24 horas. En una entrevista reciente, Ravier se excusó al asegurar que fue una frase “poco feliz” y aclaró que no le están diciendo al que no puede pagar el gas "arreglate", sosteniendo que el Gobierno protege a los sectores más vulnerables.
El reloj de Enarsa y el superávit
Al tiempo que el dato de la recaudación de junio anotó otro mes con caída del 7,1% real, a Enarsa, la empresa estatal que administra los contratos del programa de subsidios Plan Gas.Ar, le quedan 48 horas para que el pasivo que tiene por USD 180 millones con las productoras no llegue a duplicarse.










