El debut de Adrián Ravier como vocero presidencial no pasó desapercibido. A menos de 24 horas de su primera conferencia de prensa en Casa Rosada, el economista y exdiputado nacional por La Pampa debió salir a aclarar sus propias palabras sobre el impacto del tarifazo en los hogares.
Este martes, durante sus primeros 27 minutos frente a la prensa acreditada, Ravier había apelado a la premisa de Milton Friedman de que “no hay almuerzo gratis” para justificar la suba en las boletas de gas, agua y electricidad, y hasta sugirió que las familias deberían adaptar sus hábitos frente al frío antes que aumentar el consumo de calefacción: “Ahora que está más caro el gas, voy a tratar de abrigarme, más que prender el gas”, había dicho.
Este miércoles, en Radio Mitre, el vocero intentó bajarle el tono a la frase que generó repudio inmediato: “Es poco feliz sin dudas, más cómo la levantaron los medios, no fue la intención”, se justificó, y argumentó que sus dichos habían sido sacados de contexto. Además, aseguró que la gestión libertaria “cuida y mantiene los subsidios a los más humildes”.
La frase del funcionario generó una respuesta contundente de Margarita Barrientos, titular del comedor Los Piletones, en el barrio porteño de Villa Soldati, donde se asiste a unas 4.000 personas por día. “Es una falta de respeto lo que dijo, porque él seguro que no va a apagar la estufa, él va a vivir calentito, los que van a sufrir va a ser la gente que menos tiene, como siempre”, disparó Barrientos en diálogo con Splendid AM990.










