El flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, calificó este miércoles como "poco feliz" la polémica frase que pronunció durante su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada, en la que sugirió que, ante el fuerte incremento de las tarifas de gas, las familias optan por abrigarse más en lugar de encender la calefacción. El funcionario argumentó que no fue su intención generar malestar y defendió el rumbo económico al asegurar que el gobierno de Javier Milei "cuida a los más humildes", apuntando además contra la interpretación de los medios de comunicación sobre sus dichos. La controversia se desató el día anterior en la sede del Gobierno, cuando los periodistas acreditados le consultaron a Ravier por el impacto de los aumentos de los servicios públicos en las economías familiares. Ante la pregunta, el portavoz libertario argumentó que es fundamental que las tarifas retornen a los "precios de mercado" para cubrir los costos, reconociendo que se trata de una medida "desafortunada e ingrata" pero necesaria, lo que derivó en su llamativa explicación sobre el cambio de hábitos de consumo y el uso de abrigo en los hogares frente a las boletas duplicadas de gas, agua y electricidad.