Asegura que “celebra” los derechos del colectivo LGTBI “allí donde gobierna” y sostiene que España “ha avanzado de manera ejemplar en derechos y convivencia”. Son algunos de los mensajes que el Partido Popular ha lanzado en los últimos días, en un intento por presentarse a sí mismo como garante de la comunidad LGTBI en pleno Orgullo. Lo que no menciona la formación de Alberto Núñez Feijóo es su amplio historial de votos en contra de todas las leyes estatales de protección al colectivo ni los recortes en las normas autonómicas o las ocasiones en que se ha dejado arrastrar por Vox en su batalla ideológica.
La primera manifestación la hizo el vicesecretario de Educación e Igualdad del partido, Jaime de los Santos, que se nombró “del PP y maricón” y dijo sentirse “muy orgulloso” de ambas, durante el debate en el Congreso para penalizar las terapias de conversión de homosexuales, bisexuales y trans. La ley salió adelante con los votos de todos los grupos excepto Vox y el PP, que se abstuvo. Según justificó después, lo hizo para “mejorar” el texto en el Senado, donde sigue tramitándose la norma que plantea cárcel para quien aplique estos métodos calificados de “tortura” por Naciones Unidas.











