Miles de ojos vigilan desde el espacio todo lo que ocurre en la Tierra, ayudando a prevenir cat�strofes, monitorizar cambios clim�ticos e incluso anticiparse a los cambios de tendencia en los mercados. Pocas horas despu�s de que dos devastadores terremotos consecutivos golpearan Venezuela, la Uni�n Europea activ� de forma urgente el modo de mapeo r�pido de su servicio espacial Copernicus. Los sat�lites capturaron im�genes de muy alta resoluci�n espacial (�pticas y de radar) para compararlas con mapas previos a la cat�strofe y poder identificar edificios colapsados, puentes ca�dos e infraestructura cr�tica obstruida sin arriesgar al personal en zonas inestables.Esa misma semana, el Servicio de Gesti�n de Emergencias de Copernicus activ� tambi�n protocolos de mapeo r�pido para rastrear los incendios en Arag�n y Huelva. Estas activaciones permitieron delimitar �reas quemadas y evaluar da�os en tiempo real ante las condiciones clim�ticas extremas registradas por los sat�lites europeos Sentinel.M�s all� del uso de informaci�n geoespacial para ayudar en cat�strofes e incendios, el empleo de sat�lites como motor de decisi�n en diferentes sectores econ�micos est� creciendo a un ritmo sin precedentes. El espacio ha dejado de ser un destino alejado para convertirse en una plataforma de servicios. Los sat�lites son la nueva infraestructura invisible que sostiene sectores tan distintos como la agricultura, los seguros, la defensa, las finanzas o la gesti�n de cat�strofes.De hecho, ya hay compa��as que empiezan a utilizar la informaci�n capturada desde el espacio para tomar decisiones estrat�gicas. Algunos fondos de inversi�n llevan a�os usando im�genes satelitales como datos alternativos para anticipar movimientos de mercado antes de que las cifras oficiales se publiquen. Desde contar coches en aparcamientos para predecir ventas, a rastrear petroleros para anticipar el precio del crudo. Empresas como la espa�ola QNT42 han llevado la idea m�s lejos con su "inteligencia f�sica", que traduce im�genes de sat�lites de la NASA en se�ales para los mercados de materias primas. Las aseguradoras, por su parte, usan estas mismas im�genes para tasar da�os tras una cat�strofe en horas en lugar de semanas.New SpaceDurante d�cadas, poner un sat�lite en �rbita fue un asunto de Estado para el que se necesitaban presupuestos astron�micos. El Sentinel-2, el sat�lite de observaci�n terrestre que la Agencia Espacial Europea lanz� en 2015 como parte del programa Copernicus, pesaba 1.200 kilos y cost� alrededor de 400 millones de euros.Pero estas cifras han cambiado de forma radical. "El New Space consiste en aplicar tecnolog�a tanto en el proceso de fabricaci�n como en los componentes de los sat�lites, utilizando la miniaturizaci�n y cadenas de montaje automatizadas. Eso abarata mucho los costes, permitiendo la producci�n a escala, lo que hace que un sat�lite sea mucho m�s barato ahora que hace unos a�os", explica Carlos Fern�ndez de la Pe�a, consejero delegado de Telespazio Ib�rica, cuya empresa acaba de adjudicarse el contrato para operar la primera constelaci�n satelital de una comunidad aut�noma espa�ola.El proyecto, encargado por el Gobierno de Canarias, consta de tres sat�lites y su precio total, incluyendo lanzamiento y mantenimiento, es de 20 millones de euros. "Presupuestariamente, son unas rotondas. Los ascensores de Mar�a de Molina costaron 25 millones", afirma el directivo.Este abaratamiento ha permitido a Canarias poner en �rbita sus propios sat�lites para la prevenci�n y el control de incendios. "Poner en marcha esta constelaci�n espec�fica tiene sentido econ�mico porque es poco dinero y responde a un problema muy concreto de estas islas", a�ade el directivo.Telespazio Ib�rica tambi�n fue la empresa encargada de analizar las im�genes enviadas por los sat�lites del programa Copernicus de la Uni�n Europea para cartografiar zonas como l'Horta Sud y Paiporta, aportando informaci�n cr�tica para los equipos de rescate tras la DANA de Valencia.Para evitar cat�strofes similares, en marzo de este a�o el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, anunci� el lanzamiento de la convocatoria para desarrollar tres sat�lites para la Constelaci�n Atl�ntica a trav�s de la Agencia Espacial Europea, con una inversi�n de 325 millones de euros. Estos tres sat�lites tendr�n como objetivo enviar datos en tiempo real y reforzar�n la capacidad de respuesta ante desastres naturales.La bajada del precio de los sat�lites, junto al desplome del coste de los lanzamientos, con cohetes reutilizables e incluso viajes compartidos, ha permitido que los sat�lites LEO (�rbita baja terrestre por sus siglas en ingl�s) est�n inundando el cielo de la Tierra. Estos equipos orbitan a altitudes muy bajas, por lo que la se�al tarda menos, hay menos latencia y pueden capturar im�genes de todo el planeta varias veces al d�a.De hecho, el n�mero de sat�lites operativos en �rbita baja se ha m�s que triplicado en los �ltimos a�os, de 3.371 en 2020 a m�s de 13.000 sat�lites activos, lo que representa cerca del 90% de toda la flota operativa en el espacio.Observaci�n terrestreTodos estos peque�os objetos que orbitan por encima de nuestras cabezas casi de manera invisible se est�n convirtiendo en los ojos de miles de empresas e instituciones que utilizan el control geoespacial para mejorar sus operaciones.Por un lado, compa��as como Starlink de Elon Musk o la espa�ola Sateliot utilizan estos sat�lites LEO para las telecomunicaciones, aprovechando una menor latencia que permite ofrecer banda ancha o conectividad casi en tiempo real.Por otro lado, el espacio comienza a convertirse en un centro de observaci�n terrestre decisivo. Compa��as como Planet Labs, los Sentinel de Copernicus o Airbus operan en LEO porque cuanto m�s cerca est� el sat�lite de la superficie, mejor resoluci�n de imagen se consigue.Seg�n la Agencia de la Uni�n Europea para el Programa Espacial (EUSPA), la econom�a tras estos sat�lites que fotograf�an, rastrean, miden y analizan la superficie del planeta est� en pleno auge. El mercado de observaci�n de la Tierra sigue experimentando un crecimiento en los ingresos por datos y servicios, impulsado por la necesidad de eficiencia operativa en sectores como la agricultura, la energ�a y las materias primas, el clima y las infraestructuras. Se prev� que el mercado global de servicios derivados de la observaci�n terrestre, que abarca tanto los ingresos por datos como los de servicios de valor a�adido, crezca de 3.500 millones de euros en 2024 a 7.900 millones en 2034.Asimismo, en este �mbito Europa tiene una posici�n de fortaleza. Seg�n EUSPA, las empresas europeas controlan el 42% del mercado global de observaci�n terrestre, pr�cticamente empatadas con las estadounidenses, que tienen el 41%. China, con toda su ambici�n espacial, apenas llega al 6%.M�s all� de su uso en la prevenci�n de cat�strofes, finanzas y seguros, el sat�lite de observaci�n terrestre se ha convertido en una herramienta de gesti�n fundamental para la agricultura y ganader�a, ayudando en el control de plagas, el seguimiento de las cabezas de ganado o de la biodiversidad. Seg�n EUSPA, la agricultura concentra el 21% de los ingresos del mercado de observaci�n terrestre, el sector m�s grande de todos.Inteligencia artificialSolo el cat�logo de im�genes del programa Copernicus acumulado hasta hoy equivale, en tama�o, a toda la historia del cine en formato DVD.Ah� es donde la inteligencia artificial se ha convertido en la pieza que faltaba. Las herramientas de procesado autom�tico han revolucionado la capacidad de extraer valor de los datos geoespaciales. "En poco tiempo, la supervisi�n la har� el humano y el procesado grande, una IA; ahora es al rev�s", describe Fern�ndez de la Pe�a.Google y Microsoft llevan a�os construyendo plataformas de an�lisis geoespacial basadas en sus modelos de IA m�s avanzados. Google Earth AI es un conjunto de potentes modelos y conjuntos de datos geoespaciales que transforman ingentes vol�menes de datos planetarios complejos en informaci�n estrat�gica con la que tomar decisiones. "Un ejemplo muy potente es nuestra colaboraci�n con la Oficina Regional para �frica de la Organizaci�n Mundial de la Salud. Est�n utilizando los modelos de poblaci�n y medio ambiente de Earth AI, junto con sus propios conjuntos de datos, para predecir brotes de c�lera en la Rep�blica Democr�tica del Congo. Esto permite a los expertos en salud p�blica gestionar mejor las iniciativas de agua, saneamiento y vacunaci�n para salvar vidas", explican desde Google.Por su parte, Microsoft Planetary Computer es una plataforma en la nube dise�ada para tratar, catalogar, almacenar y procesar vol�menes enormes de im�genes satelitales y otros datos geoespaciales, aplicando modelos avanzados de IA para obtener informaci�n procesable. Esto facilita, por ejemplo, monitorizar ecosistemas, modelizar cambios clim�ticos o mejorar la planificaci�n urbana a partir de m�ltiples fuentes de datos como pueden ser sat�lites, drones o sensores.Pero la siguiente frontera no est� en aplicar IA en las im�genes que llegan a la tierra. La tendencia que ya dibuja el horizonte son los sat�lites con IA a bordo capaces de detectar un incendio forestal, una inundaci�n o un movimiento de tierra sin necesidad de bajar los datos a una estaci�n terrestre para su an�lisis.Leonardo, la matriz italiana de Telespazio, trabaja ya en una constelaci�n donde una parte importante del procesado ocurre a bordo. Y Elon Musk ha anunciado su intenci�n de lanzar centros de datos al espacio para tomar decisiones desde all�.La carrera espacial también se ha convertido en un nuevo área de competición entre grandes compañías, especialmente en el sector de las comunicaciones. SpaceX, la compañía de Elon Musk, opera Starlink con más de 7.000 satélites en órbita baja y varios millones de usuarios en todo el mundo. Amazon, con su constelación LEO lleva años preparando su propia ofensiva satelital.Ambas apuntan al mismo objetivo: ser la infraestructura de telecomunicaciones del planeta, especialmente en los millones de dispositivos que hoy no tienen cobertura terrestre fiable. Europa busca competir en este ámbito con RIS2, la constelación de 290 satélites multiórbita que la UE está construyendo para dar comunicaciones seguras y soberanas a gobiernos e instituciones, pero que lleva años de retraso frente al proyecto de Elon Musk.En España, Jaume Sanpera, CEO de Sateliot, tiene claro que es imposible competir frente a estos gigantes, y asegura que "hay que ir a nichos de mercado. Nosotros nos hemos posicionado en IoT, donde Starlink no da servicio. No se puede hacer frente a una empresa como SpaceX".
De la DANA a los seguros: el gran poder invisible de los sat�lites
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