Contenido automatizadoEl mapa de interferometría revela desplazamientos de hasta 40 centímetros en la corteza de la costa norte tras los sismos del pasado 24 de junio.Síguenos y léenos en Google DiscoverLa tecnología InSAR permitió medir los movimientos del terreno después de los sismos. Foto: NASA, JUAN PABLO RUEDA, ENVIADO ESPECIAL.30.06.2026 11:25 Actualizado: 30.06.2026 11:25
Científicos del Equipo de Ciencias Operativas de NISAR, perteneciente al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Nasa y al Instituto Tecnológico de California (Caltech), procesaron y difundieron un mapa detallado que muestra cómo se deformó la superficie terrestre en el norte de Venezuela tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio de 2026. Los datos fueron captados por el satélite NISAR, una misión conjunta entre la Nasa y la agencia espacial india (ISRO), con el objetivo de identificar las zonas que experimentaron los mayores desplazamientos tras la ruptura de las fallas geológicas en el litoral central del país.La tecnología InSAR permitió medir los movimientos del terreno después de los sismos. Foto:Archivo particular LEA TAMBIÉN Tecnología de radar para medir el movimiento de la cortezaPara la elaboración de este mapa, los investigadores utilizaron la técnica de Interferometría de Radar de Apertura Sintética (InSAR). Este método consiste en la emisión de pulsos de radar hacia la Tierra por parte del satélite, registrando con precisión el tiempo que tardan en retornar a la órbita.Al comparar las mediciones obtenidas el 13 de junio —antes de los sismos— con las registradas el 25 de junio —un día después de los eventos—, los científicos lograron calcular las variaciones en el terreno. Esta herramienta permite detectar alteraciones milimétricas y centimétricas en la corteza terrestre causadas por la actividad sísmica.Interpretación de los desplazamientos en la línea de visiónEl mapa no refleja la intensidad de los sismos ni los daños materiales en las infraestructuras, sino el desplazamiento en la línea de visión (LOS, por sus siglas en inglés) respecto a la posición del satélite. Debido a que el dispositivo observa la Tierra con un ángulo de inclinación de 40 grados respecto a la vertical, los resultados muestran una combinación de movimientos verticales (hundimientos o levantamientos) y desplazamientos horizontales.La escala cromática de la imagen facilita la lectura de las deformaciones:Tonos azules: indican sectores donde el terreno se desplazó y se acercó hacia el satélite.Tonos rojos: representan áreas de la superficie que se alejaron del sensor.Tonos amarillos y verdes: señalan desplazamientos de menor magnitud.De acuerdo con los datos preliminares, la escala sugiere variaciones y deformaciones que alcanzan hasta los 40 centímetros en ambos sentidos, originadas en el momento de la ruptura sísmica.La tecnología InSAR permitió medir los movimientos del terreno después de los sismos. Foto:Nasa LEA TAMBIÉN Identificación de rupturas en el sistema de fallas venezolanoEl análisis visual revela un contraste entre las zonas azules y rojas en la franja comprendida entre Puerto Cabello, Maracay y las costas cercanas a Vargas y Caracas. Este patrón gráfico es característico de las rupturas en fallas geológicas, donde los bloques de roca situados a ambos lados de la fractura se mueven en direcciones opuestas al liberarse la energía acumulada.La deformación registrada se extendió a lo largo de una amplia sección del litoral central de Venezuela. Este comportamiento confirma que los dos terremotos afectaron de manera directa al sistema de fallas activas del norte del país, zona donde interactúan las placas tectónicas del Caribe y de Suramérica.Limitaciones técnicas y validación de los datosLos autores del estudio señalaron que las mediciones presentadas son relativas, ya que muestran la diferencia neta entre los dos pases del satélite y carecen de una calibración respecto a un punto fijo de referencia en tierra.Asimismo, los datos se encuentran en fase preliminar y no han sido validados de forma definitiva, por lo que el mapa funciona como una guía para localizar las áreas de mayor afectación superficial. La tecnología InSAR permitió medir los movimientos del terreno después de los sismos. Foto:Juan Pablo Rueda, enviado especial. LEA TAMBIÉN La precisión del radar puede verse atenuada en sectores con vegetación densa o por factores ambientales que interfieran con la señal. No obstante, los geólogos utilizan este tipo de insumos para estimar el tramo de falla fracturado y evaluar la redistribución de los esfuerzos tectónicos en la región.Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de la Nasa.Pablo Pachón RamírezRedacción Alcance DigitalEL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










