El Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más potente del planeta, fue apagado el lunes por la noche en Europa para iniciar una de las transformaciones científicas más ambiciosas de su historia. El equipo, ubicado en el laboratorio del CERN, entró en un período de inactividad que se extenderá durante cuatro años y que permitirá convertirlo en una versión mucho más poderosa. El apagado se produjo tras la realización de un último experimento y marca el cierre de una etapa clave en la física moderna. El acelerador dejará de operar temporalmente para ser actualizado y relanzado como el LHC de Alta Luminosidad, una versión diseñada para generar una cantidad de colisiones de partículas sin precedentes. Según el cronograma oficial, el acelerador comenzará a reactivarse de manera gradual a partir de 2028 y se espera que las primeras colisiones de la nueva etapa se produzcan alrededor de 2030. La modernización busca aumentar la llamada luminosidad, es decir, el número de colisiones por segundo en una zona específica del detector.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.












