El verano acaba de empezar y los planes acuáticos comienzan a colonizar la agenda de muchos españoles. Niños con manguitos lanzándose desde el borde de la piscina, familias buscando refugio a la orilla de un río frente a las olas de calor y playas abarrotadas desde primera hora de la mañana componen una escena habitual en estas fechas. Sin embargo, detrás de esa imagen de ocio y descanso se esconde una realidad cada vez más preocupante: el agua se ha cobrado ya 211 vidas en lo que va de año. En el mes de junio, 86 personas han fallecido ahogadas en España. Entre estas, unas 18 lo han hecho en piscina y 45 en playas, según datos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS) consultados por 20minutos. De esta forma, España ha registrado el junio más mortífero por ahogamientos desde que existen registros. Los 86 fallecidos contabilizados por el último balance del Informe Nacional de Ahogamientos (INA) superan ampliamente los 73 decesos registrados en junio de 2025, los 62 en 2024, los 56 en 2023 y los 57 en 2022. El número total de ahogados no ha sido el único que ha destacado. Los muertos en piscinas por esta causa también constituyen la cifra más alta registrada en junio desde 2022, año a partir del cual se tienen registros mensuales. En el citado mes se han ahogado en este espacio 18 personas, un dato muy por encima de los ocho casos contabilizados en 2024 y 2025, los nueve en 2023 o los 13 en 2022. El repunte coincide con un inicio de temporada marcado por las altas temperaturas y sitúa a las piscinas como uno de los focos de mayor preocupación para los expertos en prevención acuática. Nuria Rodríguez, vicepresidenta de la RFESS, ha diseminado las causas de este fenómeno. La experta en Salvamento y Socorrismo ha asegurado que el incremento en el número de muertos se debe a una combinación de diferentes factores. Por un lado, Rodríguez ha señalado que las olas de calor son cada vez más frecuentes y tempranas, lo que provoca que la población acuda antes a zonas acuáticas. "Estamos teniendo unas olas de calor bastantes significativas y las personas están acudiendo a las piscinas comunitarias y privadas antes que otros años", ha explicado Rodríguez. Por otro lado, la vicepresidenta ha remarcado como principal problema la falta de prevención y el incumplimiento de las recomendaciones de seguridad. "Los bañistas no hacen caso a las advertencias de los socorristas y de las autoridades ni a los carteles que advierten en qué zonas no se pueden bañar", ha afirmado. A su juicio, también existe un déficit de concienciación con la seguridad de los espacios acuáticos y una pérdida de autoridad del socorrista. Los menores, en el centro de la preocupación De hecho, el número de ahogamientos ha ido en aumento los últimos cinco años hasta alcanzar su pico en 2025, con 472 personas fallecidas. Un dato que podría ser superado este año si continúa la tendencia. Además, el aumento de las víctimas infantiles preocupa especialmente este verano. De los 16 menores fallecidos por ahogamiento en junio, nueve murieron en piscinas, cinco en playas y dos en otros medios acuáticos. En lo que va de año, han fallecido 18 menores ahogados en distintas instalaciones acuáticas. En cuanto a la edad, la franja más afectada es la de los dos a los cuatro años, sobre todo en piscinas. En playas, la preocupación se centra en los menores entre los 13 y los 16 años.Para Rogríguez, muchos de los decesos en niños siguen el mismo patrón: una supervisión insuficiente por parte de los adultos. "Hay una falta de vigilancia con los menores, nos parece que no les va a pasar nada por ponerles unos manguitos y no estamos pendientes", ha concretado la experta.Con respecto a las muertes entre los adolescentes, la vicepresidenta ha señalado que muchas se producen al ignorar los elementos disuasorios que prohíben el baño. "Tuvimos el ejemplo con lo ocurrido en Tarragona donde tres jóvenes perdieron la vida porque no hicieron caso de las indicaciones y de la bandera que ondeaba, se tiraron donde no se podían bañar", ha señalado la experta. Perfil de la víctima Aunque el foco esté centrado en los fallecimientos en menores, el perfil más habitual de la víctima mortal continúa siendo el mismo que años anteriores. En lo que va de 2026 han fallecido 165 hombres frente a 45 mujeres. Esta diferencia, según evalúa Rodríguez, puede deberse a que los hombres tienden a ejecutar más conductas de riesgo en el agua. El perfil predominante de ahogados corresponde a hombres de más de 55 o 60 años. Normalmente el incidente ocurre entre las 12.00 horas y las 15.00 horas. "Estas muertes se producen porque no vigilamos a nuestros mayores, por problemas de salud o por las diferencias de temperaturas entre el exterior y el interior acuático", ha explicado RodríguezIndependientemente del perfil de las víctimas, lo que está claro es que el balance de ahogados en junio deja un arranque de verano trágico en los espacios acuáticos españoles, con 86 muertes por ahogamientos: 45 en playas, 18 en piscinas, seis en ríos, dos en embalses, uno en lagos y 14 en otros espacios como costas, arroyos, puertos o pantanos. Estas cifras dibujan un escenario de preocupación de cara a julio y agosto, los meses de mayor exposición al agua. La vicepresidente de la RFESS ha aprovechado la oportunidad para hacer un llamamiento a extremar la prudencia e incrementar la vigilancia de los familiares, especialmente en los entornos sin socorrista donde la prevención sigue siendo clave para evitar nuevas tragedias.
Junio negro en ahogamientos: las 86 muertes registradas en España marcan el peor inicio del verano desde que hay registros
Nuria Rodríguez, vicepresidenta de la RFESS, ha relacionado el incremento en el número de fallecidos con unas olas de calor cada vez más tempranas, lo que provoca que la población acuda antes a las zonas acuáticas.














