Moncloa ha empezado a dar indicaciones a las empresas públicas para que veten a Palantir Technologies, la multinacional estadounidense pionera en el desarrollo de plataformas de inteligencia artificial y análisis avanzado de información utilizada por gobiernos como el de EEUU y grandes corporaciones. Según han confirmado distintas fuentes, se ha dado orden de no contratar más a la compañía con sede en Miami por el temor al uso de información secreta vinculada a la seguridad nacional. La prohibición se centra, principalmente, en las empresas públicas y privadas controladas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Según fuentes de varios consejos de administración de compañías cotizadas, Moncloa les ha comunicado que eviten cualquier contrato con Palantir Technologies que pudiera poner en riesgo la soberanía nacional. Una decisión que está en consonancia con las medidas adoptadas por otros países, como Francia, cuyo primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó el pasado 10 de junio que dejarían de trabajar con la empresa fundada por Peter Thiel y Alex Karp, cercanos a Donald Trump. Fuentes próximas al grupo estadounidense aseguran que aún mantiene relaciones con el Estado galo, pero el anuncio de Lecornu hundió un 10% la cotización de la compañía. La polémica también ha llegado a Alemania, donde algunos partidos han pedido a la República Federal que no continúe trabajando con Palantir. Uno de los últimos contratos de los servicios secretos alemanes ha sido adjudicado a la francesa ChaosVisión, que ha relegado a su competidor estadounidense en ambos países. Thomas Daum, responsable de ciberdefensa del ejército alemán, dijo a finales de abril que no tenía previsto adjudicar contratos a la empresa estadounidense de análisis de datos y 'software' de defensa. Las fuentes indican que Palantir había negociado un contrato de colaboración con la Guardia Civil, pero que, a última hora, fue vetado por Fernando Grande-Marlaska, el ministro del Interior. Una situación similar a un proyecto que estaba muy avanzado para Navantia, el fabricante de buques militares controlado por la SEPI, que tampoco se llevará a cabo por indicación política. La prohibición se extiende asimismo a empresas como Telefónica e Indra, responsables de las comunicaciones al más alto nivel del Estado y de la inteligencia militar. TE PUEDE INTERESAR Palantir sigue trabajando con el Ministerio de Defensa español en la renovación y expansión de los contratos actualmente en vigor. Entre otros, tiene actualmente un contrato con el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), dependiente de Defensa. Fue firmado en 2023 por 16,5 millones de euros y expira el próximo mes de noviembre. Según fuentes del sector, los jefes del Estado Mayor de los Ejércitos y de la Armada se han dirigido a Margarita Robles, la ministra del ramo, para convencerla de la necesidad de renovar la colaboración con el gigante estadounidense, ya que, en la actualidad, está considerado uno de los mejores software del planeta. Pero, pese a la cercanía del vencimiento, todavía no se ha tomado una decisión. El debate no es baladí, ya que prescindir de Palantir supone optar por tecnologías sub-óptimas en los principales desafíos a los que se enfrenta el país. De hecho, esta es la razón por la que la OTAN sigue aumentando el ámbito de trabajo con la tecnológica norteamericana. Moncloa no ha realizado ninguna comunicación oficial para vetar a Palantir, que el pasado año suscribió un acuerdo con el Ejército de EEUU por valor de 10.000 millones de dólares, el mayor de la historia del ejército estadounidense. La empresa, que originalmente tenía la sede en Palo Alto (California), aplica tecnología basada en IA para guiar las acciones militares americanas, tanto para la fase de ataque como para el control de las amenazas. Ha sido una de las herramientas más usadas en la guerra de Ucrania, según reconocen fuentes del sector. TE PUEDE INTERESAR Pero Pedro Sánchez, enfrentado con Donald Trump, ha puesto su punto de mira en Palantir, considerada uno de los mayores aliados del presidente estadounidense. Peter Thiel, uno de los grandes apoyos empresariales del presidente de EEUU, fue cofundador e inversor de la tecnológica, y llegó a formar parte del equipo de transición de Trump en 2016. Por su parte, Alex Karp, cofundador y actual CEO de la compañía, aportó un millón de dólares a título personal al fondo de investidura de Trump tras su reciente elección para un segundo mandato. Además, Palantir ha expandido de forma considerable su colaboración con múltiples agencias federales durante las legislaturas de Trump. La empresa ha proporcionado 'software' de integración y análisis de datos a entidades como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); el Departamento de Defensa, la Administración de la Seguridad Social y los Departamentos de Agricultura y de Asuntos de los Veteranos. La animadversión del líder socialista español hacia el político republicano ha quedado patente en su oposición a la guerra de Israel contra Palestina y a la campaña contra Irán. De hecho, el secretario general del PSOE no ha querido ni recibir al nuevo embajador de Estados Unidos en Madrid, Benjamín León Jr., que en su primera intervención pública el pasado 27 de mayo denunció que Sánchez se ha negado a verle. TE PUEDE INTERESAR "Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que esté invitando al presidente Trump", aseveró el representante de la Administración americana en Madrid. León sí se ha reunido con los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Vox, Santiago Abascal, además de con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Por parte del Gobierno le han recibido el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, y los ministros de Exteriores, Defensa, Interior y Agricultura, José Manuel Albares, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas, además de presentar credenciales al rey. El Ejecutivo de Pedro Sánchez está invirtiendo, como el resto de países europeos, en desarrollar su propia herramienta para proteger la soberanía nacional. El pasado lunes aprobó una inversión de 115 millones de euros en Openchip, una empresa catalana que ya ha recibido casi 300 millones públicos, la mayoría de la SEPI Digital. A su vez, ha lanzado el proyecto para construir una gigafactoría, con una inversión total, entre capital —1.500 millones— y deuda, de 5.000 millones. Moncloa ha empezado a dar indicaciones a las empresas públicas para que veten a Palantir Technologies, la multinacional estadounidense pionera en el desarrollo de plataformas de inteligencia artificial y análisis avanzado de información utilizada por gobiernos como el de EEUU y grandes corporaciones. Según han confirmado distintas fuentes, se ha dado orden de no contratar más a la compañía con sede en Miami por el temor al uso de información secreta vinculada a la seguridad nacional. La prohibición se centra, principalmente, en las empresas públicas y privadas controladas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Moncloa veta al gigante estadounidense Palantir en contratos y empresas públicas
Moncloa envía indicaciones a empresas controladas por la SEPI, como Telefónica, Indra o Navantia, de no contratar con la multinacional americana









