Los inversores europeos superan los 27.000 millones de dólares en la entidad, referente de la IA militar y señalada por casos de violaciones de derechos humanos
Los principales bancos y gestoras de activos europeos han disparado en el último año sus inversiones en Palantir, la controvertida empresa tecnológica estadounidense, a pesar de su vinculación con graves violaciones de los derechos humanos. La compañía presta servicios al ICE, el servicio de inmigración y control de aduanas de Estados Unidos, y al ejército israelí en los territorios palestinos.
tm="">Amnistía Internacional denunció ya en 2020 que la entidad no respetaba los estándares internacionales vigentes, y la consultora MSCI la ha puntuado con 2 sobre 10 en “libertades civiles” y “derechos humanos” en un reciente informe de referencia para inversores institucionales de todo el mundo. Su fundador y presidente, Peter Thiel, defiende abiertamente ideologías antidemocráticas y antieuropeístas.
Aun así, más de 100 grandes bancos, gestoras de activos, aseguradoras y fondos de pensiones europeos aumentaron en el último año su participación conjunta en la empresa en más de un 60%, según los datos recopilados por una investigación internacional coordinada por Follow The Money y en la que participa EL PAÍS.






