Tener el rubio perfecto no es fácil. En verano, menos. Pasar por la peluquería antes de las vacaciones para conseguir esas mechas sun-kissed se ha convertido en un ritual sagrado, pero el idilio dura más bien poco: en cuanto pisas la piscina, ese platino tan trabajado empieza a cambiar hacia un tono verdoso que arruina meses de cuidado capilar. Durante años le hemos estado echando la culpa al cloro, sin embargo, resulta que no era el verdadero enemigo. Hay un elemento en el agua que casi nadie menciona y que reacciona directamente con la decoloración.Durante años, la explicación oficial ha sido siempre la misma: el cloro es el malo de la película y punto. Es la respuesta que repiten amigas, peluqueros y hasta algún que otro artículo en internet. El problema es que, si esa teoría fuera del todo cierta, bastaría con evitar las piscinas con más cloro para librarnos del temido tono verdoso. Y la realidad, como sabrá cualquiera que se haya dado un chapuzón en una piscina perfectamente clorada y haya salido con el pelo de Sara Paxton en Aquamarine, esa explicación no es cierta.Porque aquí está el giro que pocas veces se cuenta: el cloro, por sí solo, no tiñe nada. Lo que de verdad transforma tu rubio en una versión no deseada de verde es un proceso químico mucho más concreto, que depende de un elemento muy específico presente en el agua y de cómo este interactúa con la estructura ya debilitada de un cabello decolorado. No es magia, ni mala suerte, ni que tu mechas tengan algo en tu contra. Es ciencia capilar pura, y entenderla es el primer paso para frenarla antes de tu próximo baño.El verdadero responsable del pelo verde no es el cloro"El culpable es el sulfato de cobre presente en algunas piscinas, que se adhiere a la fibra capilar. Cuando el cabello está seco o deshidratado, ese efecto se multiplica", señala Juandiegoteo, hair designer y embajador de Redken y Olistic. Seguro que has visto cómo con el paso de los años, las estatuas de cobre se vuelven verdes, pues lo mismo ocurre con tu pelo.Aquí está la clave que pocos paran a explicar: el proceso de decoloración abre la cutícula del cabello y lo deja mucho más poroso de lo habitual. Esa porosidad, lejos de ser solo un problema estético, convierte la fibra capilar en una especie de imán para todo lo que hay en el agua de la piscina. Así lo confirma Adolfo Remartínez, experto capilar y fundador de Nuggela & Sulé, quien explica que un cabello decolorado "actúa como una auténtica esponja para los metales pesados", absorbiendo no solo el agua, sino también los residuos químicos responsables de que el color original acabe completamente alterado.Aunque el daño ya esté hecho, no todo son malas noticias. Esto se puede evitar tomando algunas precauciones antes de cada chapuzón: "hidratación intensiva y protector capilar antes del baño", como explica Juandiegoteo, son la combinación que actúa como barrera y evita que la fibra capilar absorba tanto residuo. Pero si la prevención ha llegado tarde y el verde ya se ha instalado en tu melena, tampoco hace falta salir corriendo a la peluquería, es posible revertir el daño desde casa.Para combatir este proceso no basta con solo lavar el pelo, hay que hacerlo con los productos adecuados que neutralicen la reacción química y ayuden a reparar la cutícula para que no vuelva a ocurrir. Así que si no los tienes ubicados, te dejamos algunas opciones para todos los bolsillos.Champús S.O.S para el pelo verde Uno de los más famosos es el champú Metal Detox de L'Oréal Professionnel. La clave está en su fórmula, que incorpora glicoamina, una molécula de tamaño tan reducido que consigue penetrar en el interior de la fibra capilar para neutralizar el metal antes de que llegue a oxidar el color. Pero su efecto no se queda ahí, además actúa como una capa protectora que evita que el cabello vuelva a absorber metales pesados en los siguientes baños (24,99 €.)Otra opción que funciona muy bien y que es fácil de encontrar es el Redken Hair Cleansing Cream. Su fórmula está pensada para eliminar tanto los depósitos minerales que deja el agua dura como los residuos químicos de la piscina, dos de los grandes responsables de ese tono apagado. Además, incorpora ácidos frutales que sellan y pulen la cutícula, devolviendo al cabello el brillo sedoso que suele perder tras el verano (15,73 €).El K18 Peptide Prep Detox Shampoo se ha convertido en uno de los nombres más mencionados dentro de la cosmética capilar de los últimos meses, y no es casualidad. Se trata de un champú clarificante capaz de eliminar buena parte del metal acumulado, el cloro y los residuos del agua en un solo lavado. Su otro punto fuerte es el péptido patentado que incorpora, pensado para actuar sobre la cutícula y los enlaces rotos del cabello, dejándolo en mejores condiciones para que después absorba la hidratación (45 €). Si eres de las que confía en los productos de farmacia, el Champú Matizador de Nuggela & Sulé puede convertirse en tu aliado de cabecera este verano, pero es muy importante el modo de empleo: los expertos recomiendan usarlo justo después de salir de la piscina, ya que es entonces cuando sus activos consiguen eliminar los residuos metálicos y el cobre antes de que lleguen a fijarse en la fibra capilar. Aplicado de una a dos veces por semana, ayuda a frenar el temido tono verdoso y, gracias al glucógeno marino y la queratina de su fórmula, sella la cutícula para mantener un rubio platino frío, brillante y resistente a los chapuzones.(19,90 €).
Alerta rubias: el motivo real por el que tu pelo se pone verde en la piscina (y cómo salvarlo)
Olvídate del mito de siempre, el estilista Juandiegoteo desvela por qué el cloro no es el verdadero culpable de arruinar tu melena rubia en la piscina.












