Es uno de los regalos de la naturaleza más impresionantes de Castilla-La Mancha y de toda España. En el término municipal de la localidad albaceteña de Riópar, se encuentra el denominado Hueco de los Chorros, un anfiteatro rocoso y escarpado donde nace el río Mundo.

Ubicado en el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la Sierra del Segura, es famoso por su enorme cascada de más de 80 metros de altura, que surge directamente de una cueva, y que cuando se desborda por las lluvias y el deshielo, provoca el “reventón”, un espectáculo único de agua en estado puro.

Desde el pasado 1 de junio, este espacio permanece cerrado de forma temporal debido al estado de la vía principal, ya que es “altamente peligroso e inestable”, según la delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero.

El Instituto Geológico y Minero Nacional ha elaborado un informe en el que se reflejan estos hechos y actualmente el foco está puesto en acometer las obras de arreglo de la vía.

No obstante, la Administración autonómica ha decidido dar luz verde a una reapertura parcial en la zona específica del Hueco. Será para espeleología “controlada” en la Cueva de los Chorros. Se trata de una gran cavidad kárstica, de unos 15 metros de ancho y 25 de alto. La cueva cuenta con casi 50 kilómetros de galerías exploradas, una de las más largas de la mitad sur peninsular.