Un posible El Niño intenso amenaza con retrasar la siembra de soja y, en consecuencia, del maíz de segunda cosecha, debido a lluvias irregulares fuera del calendario ideal de siembra. Este escenario de estrés climático tiende a abrir espacio para la expansión del área de sorgo, repitiendo lo ocurrido este año tras las dificultades enfrentadas por productores de Goiás y Minas Gerais."El riesgo de alteración en las ventanas de siembra de la soja y del maíz existe, pero esperemos la siembra de la soja y veamos cómo será su desarrollo", afirma André Debastiani, coordinador del Rally da Safra, evento de Agroconsult. Evalúa que el escenario debe favorecer la ampliación del cultivo de sorgo.

Tradicionalmente cultivado a gran escala en África y Asia, pero con bajo rendimiento, el sorgo ganó espacio recientemente en Brasil, tanto en la alimentación animal como humana y en la producción de etanol. La mayor resistencia a la sequía, nuevas plagas en el maíz y el clima inestable han llevado a más productores a optar por el cereal. El mercado interno también cambió: hoy son las empresas las que buscan a los productores, no al contrario.

El mejoramiento genético elevó la productividad de 1.439 kg/hectárea a comienzos de los años 2000 a 3.600 kg/hectárea actualmente. La producción brasileña, que era de 4,8 millones de toneladas en la cosecha 2022/23, debe llegar a 7,6 millones esta cosecha, según la Conab, situando al país entre los mayores productores mundiales, detrás de Estados Unidos y por delante de Nigeria. China es un comprador relevante en el mercado externo.