La llegada de El Niño amenaza al agronegocio brasileño durante el segundo semestre, con riesgos de retrasos en la siembra de granos, pérdida de calidad de las cosechas y dificultades para la ganadería. Según analistas, el fenómeno se suma a un escenario ya presionado por las altas tasas de interés y los elevados costos de producción, agravados por la guerra en Irán. La probabilidad de un episodio muy intenso aumentó al 81%, según la NOAA.Los efectos varían según la región: riesgo de sequía en el norte y nordeste, lluvias irregulares y calor en el centro-oeste y sudeste, y exceso de precipitaciones en el sur, con posibilidad de inundaciones, de acuerdo con un informe de Itaú BBA. El investigador Felippe Serigati, de FGV Agro, afirma: "La producción agropecuaria brasileña está distribuida por distintas regiones del territorio, por lo que no existe un único impacto de El Niño. Cada región lo sentirá de una manera diferente".
La siembra de soja en el centro-oeste podría retrasarse, reduciendo la ventana para el maíz de segunda cosecha. En el sur, el trigo podría perder calidad; en el sudeste, el café aparece entre los cultivos más amenazados. La ganadería también podría verse afectada por el deterioro de los pastos, elevando los costos de alimentación. Existen opiniones divergentes sobre la gravedad del fenómeno: mientras algunos hablan de un "súper El Niño", otros piden cautela antes de prever pérdidas de producción.











