(Desde San Pablo) — En Asunción, durante la cumbre del Mercosur, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó cuestionamientos a Donald Trump, aunque sin mencionarlo directamente. Al afirmar que "nadie es dueño de América del Sur", retomó una idea que ya había expresado dos semanas atrás en la cumbre del G7, celebrada en Francia, cuando sostuvo que "nadie es dueño del mundo". Aquella declaración llegó poco después de que el mandatario estadounidense saludara a los demás líderes con la frase "Yo soy el jefe", una expresión que, aunque provocó algunas sonrisas, no fue bien recibida. Durante su discurso, Lula defendió la integración regional por encima de las diferencias ideológicas entre los gobiernos. "El Mercosur no puede funcionar según la elección de este o aquel presidente. De lo contrario, nunca tendremos un bloque fuerte funcionando. Nunca podrá transformarse en un bloque económico de gran vitalidad", afirmó. Del encuentro participaron los presidentes Santiago Peña (Paraguay), Yamandú Orsi (Uruguay), José Antonio Kast (Chile) y Daniel Noboa (Ecuador).

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