Rusia, a la que muchas veces se ha ensalzado como “la gasolinera del mundo” por su enorme capacidad como exportadora de hidrocarburos, tendrá que recurrir a importar combustible para hacer frente a la crisis de la gasolina que en los últimos meses han provocado los continuos y certeros ataques de los drones ucranianos. El Kremlin confirmó este martes que está estudiando esta posibilidad, que las autoridades de Moscú consideran una de las herramientas clave para estabilizar el mercado.Mientras las colas ante las gasolineras aparecen ya en Moscú, que hasta ahora se había librado de la crisis, el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, aseguró que Rusia está en contacto con otros países de los que podría importar productos derivados del petróleo a buen precio. “Si se alcanzan acuerdos a precios razonables, esto sí se llevará a cabo”, aseguró en un encuentro con la prensa. Pero no quiso dar detalles, “por razones obvias”. De todas maneras, confirmó que “estos contactos existen”.La semana pasada Alexánder Nóvak, uno de los viceprimeros ministros del gobierno ruso y al cargo de la política de Energía, explicó que la compra de combustible a otros países era uno de los instrumentos que se estaban manejando.Ucrania ha atacado refinerías, depósitos de petróleo y rutas de suministroEn los últimos meses Ucrania está intentado llevar la guerra que comenzó hace casi cuatro años y medio más allá del frente convencional. Ha intensificado los ataques de sus drones contra las infraestructuras energéticas rusas, especialmente refinerías, depósitos de petróleo y rutas de suministro. Eso ha causado una escasez generalizada de combustible y subidas de precio en decenas de regiones de Rusia.La primera en sufrirlo fue en mayo la península de Crimea, que Rusia arrebató a Ucrania y se anexionó en 2014. Las estrategia ucraniana de aislar este estratégico territorio al norte del mar Negro, con ataques contra depósitos de combustible y otras infraestructuras, así como a sus redes logísticas, dio resultado.Nóvak aseguró la semana pasada que el combustible para el mercado interno en Rusia es suficiente para abastecer el consumo. Las autoridades rusas, tanto centrales como regionales, justifican esta crisis por el pánico colectivo. El mismo viceprimer ministro dijo que en el último mes la demanda de gasolina y gasóleo aumentó entre un 20 y un 30 %.Peskov insistió en esta idea este martes. Según él, la importación de combustible “sería un paso más hacia la estabilización del mercado, que tiene como objetivo reducir el aumento repentino de la demanda”.De Crimea a decenas de regionesPero lo cierto es que las largas colas de vehículos para repostar que se vieron en mayo en las estaciones de servicio de Crimea se extendieron en las semanas siguientes a muchas otras regiones.Las autoridades de Crimea han suspendido la venta de combustible a los conductores particulares, han acortado los horarios de trabajo y han reducido el horario de funcionamiento del transporte público y de las cafeterías.Cuando las autoridades ofrecieron el lunes una venta limitada de gasolina al público en Sebastopol, la mayor ciudad de la península, los conductores hicieron cola para comprarla a un precio de 189 rublos el litro (2,1 euros), casi el triple del precio habitual.Actualmente en Rusia se están aplicando limitaciones en el suministro de gasolina y diésel, o bien por orden de las autoridades o bien por decisión de las compañías petroleras, dependiendo de la región.Las limitaciones en el suministro llegan a Vladivostok y los gobiernos regionales proponen formas de racionamientoEstas restricciones también se sufren en Moscú y en su provincia circundante, y han llegado a regiones de Siberia, como Janti-Mansi y Tiumén (líderes en producción de petróleo) e incluso al krai de Primorie, cuya capital es Vladivostok, en el oceáno Pacífico.En la capital rusa no hay restricciones oficiales. Son las propias compañías las que las han impuesto. En las gasolineras de Gazprom Neft un cliente no puede repostar más de 30 litros de gasolina cada vez, o 60 litros de diésel. Y no se permite comprar combustible en garrafas. En estaciones de Lukoil, un periodista del medio económico RBK descubrió que los límites dependían de cada establecimiento: en algunos lugares 20 litros; en otros, 30.Además, en algunas gasolineras los camiones que traen el repuesto de combustible no llegan a tiempo y tienen que cerrar temporalmente. En otras, este lunes y martes ya se observan colas como las que ya sí se habían visto en semanas anteriores en ciudades de la periferia. En estaciones de Rosneft y Gazprom Neft el lunes por la tarde, tras el fin de la jornada laboral, había filas de unos 30 vehículos, con esperas más largas que las habituales.El precio en Moscú se mantiene estable, alrededor de 64 rublos (0,7 euros) por litro la gasolina de 92 octanos; 70, la de 95; y 80 el diésel.Putin reconoció el domingo en una reunión con ministros del gobierno y otros funcionarios que los ataques con drones ucranianos eran los que habían provocado esta escasez de combustible . Pero aseveró que Rusia estaba haciendo ⁠frente a la situación y lo estaba solucionandoEl gobierno de la región de Primorie limitó el lunes la compra de combustible para camiones pesados a 100 litros en las ciudades y 200 en carretera, según el medio Primamedia. Como muchas otras regiones, tiene prohibida la venta de gasolina en bidones. El vicejefe del gobierno regional, Vladímir Maliushitski, afirmó que la región cuenta con suficiente combustible para la temporada de verano y que todas las restricciones se levantarán una vez que disminuya el aumento de la demanda.El gobierno ruso ya ha introducido algunas medidas para combatir la escasez de combustible. Ha reducido la venta obligatorias de gasolina en bolsa del 15 al 10 %. Sigue vigente la prohibición, aprobada con anterioridad, de exportar combustible para los productores. La Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) ha aprobado enmiendas al Código Fiscal para apoyar el refinado de petróleo y garantizar el mercado de la gasolina con incentivos para importar combustibles, sobre todo de los países de la Unión Económica Euroasiática, la alianza política y económica que lidera Rusia.Uno de los países que está arrimando el hombro en la crisis de la gasolina rusa es su principal socio, la vecina Bielorrusa de Alexánder Lukashenko. Según datos del Centro de índice de precios, los envíos de combustible para aviones (queroseno) desde este país aumentaron en mayo hasta más de 5.000 toneladas, casi cuatro veces más que el año pasado en las mismas fechas.Según el diario Kommersant, ante la situación actual el gobierno podría permitir a las petroleras rusas producir e importar durante un año gasolina y diésel de calidad inferior a la actual y similar a la que se prohibió en 2013.Este martes el gobernador de la región de Oriol (al oeste de la Rusia europea), Andréi Klichkov, propuso vender gasolina en las estaciones de Rosneft y Gazprom según un sistema de rotación basado en los primeros números de la matrícula de cada vehículo: los que comienzan con '0' o '1' podrían repostar los sábados; aquellos con un '2' o un '3', los domingos, y así sucesivamente hasta el '9'. El político aclaró que aún no se había decidido qué sistema seguir para racionar el combustible, pero este incluiría el límite por persona y recarga de 30 a 50 litros que ya está vigente desde hace una semana.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.