El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró este martes que Rusia planea comprar gas en el extranjero para estabilizar el mercado interno, una medida inusual para el país, que solo importó grandes volúmenes de recursos energéticos en la década de 1990 tras la disolución de la Unión Soviética.En una rueda de prensa en Moscú, Peskov afirmó que Rusia está dialogando con varios países sobre posibles importaciones de combustible. "Si se alcanzan acuerdos de importación a precios aceptables, se llevará a cabo. Esto representará un paso más hacia la estabilización del mercado y la reducción del aumento de la demanda", declaró.El funcionario subrayó que una comisión gubernamental, presidida por el viceprimer ministro Alexander Novak, está debatiendo un paquete de medidas para estabilizar el mercado de combustibles tras una reunión presidida por el presidente Vladimir Putin el domingo.Se negó a comentar las informaciones de los medios de comunicación que indicaban que algunas refinerías rusas habían recibido autorización para producir combustible con especificaciones Euro-5 utilizando estándares Euro-3, y que las autoridades estaban considerando reducir aún más los requisitos de calidad del combustible a Euro-2.Peskov remitió las preguntas sobre las medidas en discusión al gobierno, indicando que Novak supervisaba el asunto diariamente. Al preguntársele con qué países estaba Rusia en contacto respecto a posibles importaciones de combustible, Peskov se negó a dar detalles. "Por razones comprensibles, no hablaremos de eso", dijo. Según datos de la ONU, las importaciones de gasolina a gran escala en Rusia se registraron por última vez en la década de 1990, cuando el país importaba más de 2 millones de toneladas métricas anuales para paliar la escasez interna.En la década siguiente, las importaciones se volvieron esporádicas, menores y se limitaron principalmente a gasolina de alta calidad. Es una medida extraordinaria para uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo, mientras los ataques con drones ucranianos continúan perturbando el país.Este reconocimiento constituye la señal más clara hasta el momento de que Moscú está luchando por estabilizar su mercado interno de combustible tras meses de ataques ucranianos contra refinerías de petróleo e infraestructura energética. Rusia es el segundo mayor exportador mundial de petróleo crudo y el tercero de productos petrolíferos refinados, por lo que la perspectiva de importar gasolina resulta sorprendente tanto política como económicamente.El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció públicamente este fin de semana que Rusia se enfrenta a una escasez de combustible, afirmando que las reservas nacionales de gasolina han caído a 1,7 millones de toneladas métricas, un 4% menos que hace un año.El viceprimer ministro Alexander Novak ha descrito las importaciones como una de las herramientas clave del gobierno para estabilizar el mercado, mientras que la semana pasada los legisladores rusos aprobaron cambios fiscales que crean subsidios para ayudar a financiar las compras de gasolina en el extranjero. La escasez de suministro ya ha provocado el racionamiento de combustible en varias regiones rusas y en la Crimea ocupada.PB
Giro histórico por la guerra en Ucrania: Rusia planea comprar gas en el extranjero para estabilizar el mercado interno
Es una medida extraordinaria para uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo.El presidente Vladimir Putin reconoció públicamente este fin de semana que el país se enfrenta a una escasez de combustible por la caída de reservas.















