Por Laura Núñez Marín |

Redacción América (EFE).- Los terremotos que golpearon a Venezuela han dado paso a una inédita tregua diplomática entre Caracas y varios Gobiernos que hasta hace poco mantenían fuertes diferencias con el país, un acercamiento que podría convertirse en una oportunidad para profundizar la apertura internacional venezolana de la mano de la Administración de Donald Trump.

EE.UU., Chile, Argentina, El Salvador o Israel figuran entre los primeros países en anunciar ayuda humanitaria, enviar equipos de rescate o establecer contactos directos con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para coordinar la asistencia a las zonas afectadas, en un giro impensable apenas unos meses atrás.

A ellos se sumó Canadá, que anunció ayuda humanitaria y abrió un debate sobre la conveniencia de contar con representación diplomática en países como Venezuela para responder a emergencias y asistir a sus ciudadanos.

La reacción internacional es significativa si se tiene en cuenta el profundo deterioro diplomático que siguió a las cuestionadas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, que dieron la victoria a Nicolás Maduro.