Actualizado Martes,
junio
10:16Espa�a consuma esta semana lo que el Gobierno considera un hito: la regularizaci�n expr�s de migrantes, al que finalmente se han apuntado m�s de un mill�n de personas. "Un hito que hizo a Espa�a un pa�s m�s justo, fuerte y mejor". Junto a la regularizaci�n expr�s, el Ejecutivo ha puesto en marcha un Plan de Integraci�n y Ciudadan�a con medidas destinadas a sectores como el empleo, educaci�n, vivienda, sanidad, convivencia y lucha contra la discriminaci�n "en los lugares donde hoy se concentran m�s tensiones y desigualdades". Este plan estar� dotado en su primer a�o con 505 millones de euros. De ellos, 30 millones estar�n destinados a programas para que los migrantes refuercen el aprendizaje de los idiomas cooficiales y el conocimiento de nuestras normas y valores. Lo que se persigue es "mejorar la convivencia y la cohesi�n en barrios y ciudades".El proceso de regularizaci�n termina este 30 de junio, doblando la previsi�n de medio mill�n de personas que lanz� el Gobierno. La Moncloa quiere hacer de este hecho una palanca pol�tica en este final de curso, exhibiendo un modelo de migraci�n y de sociedad que no s�lo quiere contraponer contra los pactos PP-Vox que se est�n firmando en distintas comunidades, con la "prioridad nacional" como exigencia de la ultraderecha, sino tambi�n con las cr�ticas vertidas por distintos l�deres de la Uni�n Europea, que han afeado a Pedro S�nchez esta decisi�n. De hecho, en el �ltimo Consejo Europeo desde pa�ses como Italia, Dinamarca, Hungr�a o B�lgica, entre otros, se cuestion� esta regularizaci�n, por lo que podr�a suponer para el resto de socios. Frente a estas posiciones, el presidente del Gobierno se ha rodeado de hasta ocho ministros, los l�deres de los sindicatos UGT y CCOO, as� como del presidente de la CEOE y la presidenta de Cepyme. Y tambi�n ha apelado a lo que considera fue un respaldo del Papa a esta pol�tica durante su reciente visita a Espa�a."Espa�a ser� mejor de lo que ya es", ha dicho S�nchez en referencia a la masiva regularizaci�n expr�s. "Hacemos lo �nico decente y moralmente aceptable, que es dar la mano en lugar de dar la espalda a la realidad migratoria. Ninguna sociedad ha avanzado levantando muros. Lo hacen ampliando derechos, fortaleciendo la convivencia y apostando por la integraci�n", es el mensaje que ha lanzado en clave interna, pero tambi�n en clave internacional, para aquellos l�deres europeos que cuestionan su decisi�n.En lo que ha pretendido que fuera un ejercicio de pedagog�a y contraposici�n a "los discursos del odio" y lo que algunos denominan "efecto llamada", el presidente del Gobierno ha desplegado toda una bater�a de datos, haciendo especial hincapi� en la contribuci�n de los migrantes al crecimiento econ�mico y al mantenimiento del Estado del bienestar, un mensaje que han apuntalado los agentes sociales. A saber: entre 2018 y 2025 se han creado m�s 2,9 millones de empleos, de los que 44% han sido ocupados por personas extranjeras, al tiempo que la tasa de paro ca�a m�s de cuatro puntos. Funcas estima que la inmigraci�n explic� el 47% del avance acumulado del PIB entre 2022 y 2025, y, en t�rminos per c�pita, el Banco de Espa�a calcula que la poblaci�n extranjera aport� entre el 14% y el 24% del crecimiento del PIB per c�pita entre 2022 y 2024.Aterrizando a lo cotidiano estos datos, S�nchez ha buscado ser directo, ir al d�a a d�a y no tanto a la macroeconom�a: sin migrantes, 90.000 bares tendr�an que bajar la persiana; 50.000 aulas de primaria y secundaria se quedar�an sin alumnos; y desaparecer�an 220.000 explotaciones agr�colas, seg�n sus datos.El Plan de Integraci�n y Ciudadan�a contempla el trabajo digno como principal herramienta de integraci�n, con medidas con una inversi�n total de 185 millones. Entre ellas, se impulsar�n programas para facilitar el acceso al empleo en sectores con alta demanda y la promoci�n del emprendimiento; se realizar� una oferta extraordinaria de m�s de 100.000 plazas de Formaci�n Profesional adaptada al mercado laboral; y se reforzar� la Inspecci�n de Trabajo. De ellos, se destinar�n 35 millones para facilitar la incorporaci�n a sectores con alta demanda, como la construcci�n, la hosteler�a y los cuidados. Adem�s, prev� una dotaci�n de m�s de 260 millones para reforzar los servicios p�blicos y garantizar la igualdad de oportunidades.











