Más protección para el acero europeo. La Comisión Europea pondrá en marcha desde este 1 de julio un incremento de aranceles del 50% al acero importado y se reduce en un 47% de media las compras exentas de derechos arancelarios correspondientes a 26 categorías de productos siderúrgicos. A partir de esta fecha se rebaja la cantidad que puede entrar en la UE libre de tasas fronterizas a 18,3 millones de toneladas de acero anuales.

A pesar de que desde la UE se quiere vender la medida como “equilibrada” por parte del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, no deja de ser una respuesta proteccionista ante el nuevo contexto geopolítico que han provocado la política de aranceles de Donald Trump y la sobrecapacidad productiva de China. Sefcovic asegura que con esta medida “se proporciona previsibilidad a los operadores del mercado mediante normas claras y transparentes para la distribución de los contingentes, aplicando al mismo tiempo una metodología justa y objetiva”.

La industria europea acerera se quejaba de que los aranceles aplicados por Estados Unidos desde 2025 han redirigido hacia Europa más acero extracomunitario en busca de una salida comercial cuando hay una sobrecapacidad de producción que estaba produciendo una presión añadida: se prevé que la sobrecapacidad exceda en 721 millones de toneladas en 2027, según datos de la OCDE, lo que supone más de cinco veces el consumo anual de acero de la UE.