Los rúteres de Digi están cada vez más presentes en los hogares españoles. Pese a llevar casi dos décadas en España con un nombre que muchos dan por sentado como local, la compañía rumana ha tomado por asalto el mercado nacional de las telecomunicaciones en los últimos años, apoyada en precios competitivos, hasta convertirse en la cuarta mayor operadora del país. Ahora, Digi quiere dar el salto a los mercados financieros españoles con su salida a Bolsa (OPV), anunciada este lunes. La operación ya cuenta con un primer compromiso de inversión, equivalente a 100 millones de euros o al 5% de la oferta, un apoyo proveniente de la mayor fortuna de Andalucía, una familia que, a diferencia de Digi, ha crecido con una mínima exposición pública.Los Domínguez de la Maza son los herederos de la empresa malagueña de moda infantil Mayoral. Tras 75 años y cuatro generaciones al frente del negocio, el actual consejero delegado de la firma, Manuel Domínguez de la Maza, llevó al grupo a facturar más de 350 millones de euros al cierre del ejercicio de 2025. Uno de sus principales rivales entre las empresas especializadas en moda infantil, Gocco, no alcanza ni una décima parte de esa cifra. Domínguez de la Maza está al frente del negocio familiar como consejero delegado de Mayoral desde 2022, aunque ya mantenía poder como director general desde hace casi dos décadas. Bajo su dirección, la familia se ha consolidado como la mayor fortuna oriunda de Andalucía, según la revista Forbes, con unos 1.300 millones de euros al cierre de 2025.Para gestionar su patrimonio multimillonario, los Domínguez de la Maza crearon en 2004 su sociedad de inversión, Indumenta Pueri, cuya actividad se ha intensificado de forma significativa en los últimos años. Ha pasado de unos 700 millones de euros en activos a finales de 2021 a rozar los 1.800 millones en 2026, según Bloomberg. En ese periodo, Indumenta Pueri ha ampliado progresivamente sus inversiones bursátiles y ya supera el 5% del capital en más de 10 cotizadas, una posición que le otorga peso como accionista relevante y acceso a derechos como solicitar la convocatoria de juntas o un asiento en sus consejos de administración.La mayor posición bursátil de los Domínguez de la Maza está precisamente en otra empresa familiar y tradicional, la empresa catalana Miquel y Costas, de la que poseen el 14,65% del capital desde finales de 2021. La familia malagueña es el segundo mayor accionista de esta compañía tricentenaria, conocida por haberse convertido en el siglo XX en uno de los grandes referentes internacionales del papel de liar. Solo está por detrás de la familia Mercader Miró, que ostenta el 18% de su capital.Otra cotizada con la huella de los malagueños es Rovi. Hasta el pasado verano, los Domínguez de la Maza mantenían apenas un 5% del capital de la farmacéutica, pero desde entonces han ido elevando su participación. Ahora cuentan con el 13,4% y son ya el segundo mayor accionista de la compañía, solo por detrás de la familia López-Belmonte, fundadora de la farmacéutica y propietaria de casi el 60% del capital.Los Domínguez de la Maza también cuentan con participaciones relevantes en la empresa española de alquiler y gestión de maquinaria para la construcción GAM, con un 10% de las acciones desde 2021, y en la marca de moda Adolfo Domínguez, con un 8,5% desde 2018. Por detrás aparece un puñado de empresas en las que la família más rica de Andalucía mantiene participaciones de entre el 5% y el 6%. Entre ellas figuran Unicaja y Línea Directa, junto a compañías como la empresa de gestión hotelera HBX, en la que los malagueños mantienen un 5,6%; la energética Audax Renovables; el fabricante de trenes CAF; la tecnológica Global Dominion; la farmacéutica Faes Farma; y la plataforma de fondos Allfunds.En lo que va de 2026, las principales apuestas bursátiles de los Domínguez de la Maza registran pérdidas. Miquel y Costas, ya lejos de sus tiempos como gran referente internacional del papel para tabaco, cae un 5% en Bolsa. Rovi, por su parte, atraviesa su propia crisis bursátil desde mayo, tras presentar unos resultados del primer trimestre que decepcionaron al mercado, y pierde un 7% en el año. GAM, a su vez, cede un 3%. Con todo, las posiciones más pequeñas han compensado parte del golpe, con avances como el de Adolfo Domínguez, que sube casi un 8%. Queda por ver dónde encajará Digi en ese tablero de inversiones.