El torneo de fútbol reunió a adolescentes de toda Celaya, una ciudad industrial en el centro de México, lo cual les ofreció un respiro de la muerte y la violencia que se han vuelto habituales por aquí.
Mientras los 'Ravens' esperaban su próximo encuentro, algunos jugadores hacían estiramientos entre partido y partido, por lo que se tomaban un momento de silencio para concentrarse.
Crimen se introduce en la cancha
Otros miraban con recelo a los rivales mientras estos se reunían alrededor de una bocina de la que salían a todo volumen narcocorridos, polkas y baladas con ritmo de vals que ensalzan las vidas de los capos de la droga mexicanos.
“No me gusta, pero no puedo decirles que lo apaguen”, dijo su entrenadora, Sugey Milagros Salinas Grimaldi.














