La pausa de malas noticias que el Mundial nos había regalado se acabó de la peor manera. El triunfo de México frente a Ecuador dejó la fiesta que todos esperábamos y, al mismo tiempo, la tragedia: cuatro muertos en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, tres por asfixia entre la multitud y uno más por una crisis médica que derivó en un paro cardiaco. Las turbas pueden convertirse en lo peor del ser humano, en un peligro de proporciones colosales y, sin embargo, fácilmente prevenibles: los cuatro muertos pesarán sobre la conciencia del gobierno de Clara Brugada y su ineptitud, no es que no se pudiera prevenir, no es que no se supiera que algo así podía pasar.Pero lo de la Ciudad de México, palidece frente al infierno de Morelos.En Yautepec, Sandra Fernández Gómez, aspirante de la 4T a la alcaldía, convocó a los vecinos de Rancho Nuevo a ver el partido en las canchas techadas conocidas como Puentecillas. Había familias completas, varios niños entre los asistentes. Un grupo de hombres armados llegó al lugar y abrió fuego disparando a quemarropa, tirando a matar. Murieron tres personas: Miguel Tijera, esposo de Fernández Gómez y colaborador del diputado federal Agustín Alonso, y otras dos víctimas. Al menos nueve personas resultaron heridas, entre ellas un menor de edad y la propia aspirante, Sandra Fernández, fue alcanzada por los disparos.La 4T decidió adelantar sus tiempos internos y el crimen organizado, que siempre entiende los calendarios políticos, también adelantó los suyos para presionar posiciones, cobrar cuentas pendientes, calentar plazas, o eliminar competencia. Morelos no es un caso aislado, días antes, en Guerrero, tres familiares del rector con licencia de la UAGro, Javier Saldaña Almazán —hoy aspirante de Morena a la gubernatura—, aparecieron ejecutados dentro de una vivienda en la zona rural de Acapulco: su tía, su prima y el esposo de ésta, con casquillos de 9 milímetros y de rifle .223 en la escena. ¿Qué pasaría si el narco, cada vez más acorralado ante la presión de las investigaciones en México y en Estados Unidos decide, en estos tiempos electorales, repetir las escenas de Morelos?, ¿qué pasaría si, como en Yautepec, diversas mafias, muchas o pocas, una sola incluso, opta por cruzar la línea de ataques directos a la población civil en el marco del Mundial de futbol?La referencia no debería tranquilizar a nadie. En 2024, el proceso electoral más violento de la historia moderna del país, las cifras oscilaron entre 31 aspirantes asesinados (Data Cívica) y 38 (DataInt), con 231 homicidios políticos totales si se cuenta a funcionarios, exfuncionarios y víctimas colaterales, según Integralia. El proceso 2026-2027 apenas empieza a caminar. Y ya lleva el mismo paso. @LuisCardenasMXÚnete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
El riesgo de las masacres en el Mundial, escribe Luis Cárdenas
La 4T decidió adelantar sus tiempos internos y el crimen organizado, que siempre entiende los calendarios políticos, también adelantó los suyos












