M+.- La clasificación de México a los octavos de final del Mundial 2026 desató la locura; los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez encendieron la fiesta, hasta que llegó la tragedia que amargaría el triunfo del Tri: cuatro muertos, cientos de heridos y una fiesta de caos en la Ciudad de México.El Cielito Lindo retumbaba a lo largo de los puntos habilitados con megapantallas sobre la Avenida Paseo de la Reforma. Lluvia y espumas de colores bañaban a los aficionados, mientras bares, cantinas y calles escupían gente que a lo largo de la noche llevó al festival futbolero a su máxima capacidad. Nunca antes un evento organizado por la ciudad había tenido tanta convocatoria.Más de un millón de personas asistieron al Zócalo, al Estadio Ciudad de México, así como a los distintos puntos de transmisión y festejo instalados en el centro de la ciudad. "Nadaremos, nadaremos", la frase que comenzó con la tragedia La celebración se extendió a lo largo del Paseo de la Reforma hasta llegar a las inmediaciones del Ángel de la Independencia. Ahí, en las calles de Hamburgo y Lancaster, se desató la estampida."Nadaremos. Nadaremos", la frase inmortalizada en la película Buscando a Nemo cuando los peces se aglomeran para romper una red, se convirtió en un presagio macabro."La gente se aglomeró y al momento que dijeron la palabra 'nadaremos', empezó a empujarse muy feo sin motivo alguno" relató Gabriela, comerciante de Reforma, con la voz aún temblorosa.
Así comenzó la tragedia tras el triunfo de México en el Ángel
El triunfo de México ante Ecuador dejó un saldo histórico: cuatro muertos, cientos de heridos y una fiesta de caos en la Ciudad de México.






