NoticiaComo medida preventiva, se había tomado una decisión que dejó sin disputarse cerca de 450 partidos en distintos escenarios del departamento.Cancha Hipódromo, una de las amenazadas en el panfleto. Foto: Guillermo González/Kronos26.06.2026 12:10 Actualizado: 26.06.2026 12:10

Después de una semana marcada por el silencio, los entrenamientos suspendidos y los torneos en pausa, el fútbol aficionado en Barranquilla y Soledad comenzará a retomar su ritmo habitual este fin de semana del 27 al 29 de junio. LEA TAMBIÉN La decisión llega tras el impacto generado por la circulación de un panfleto que, días atrás, puso en alerta a jugadores, entrenadores, árbitros y familias vinculadas al deporte comunitario en el área metropolitana.“Este fin de semana retomamos los partidos, esperemos no se vuelva a detener”, confirmó a EL TIEMPO Francisco Sánchez, presidente de la Liga de Fútbol del Atlántico.Una pausa marcada por la incertidumbreLa suspensión de la jornada anterior no respondió a un hecho violento concreto, sino al efecto que generó un mensaje difundido principalmente por cadenas de WhatsApp, en el que se advertía sobre supuestos ataques contra personas que frecuentan canchas comunitarias.Las personas optaron por no ir, frente a la incertidumbre de los hechos. Foto:Archivo/EL TIEMPOEl documento, firmado por un grupo que se hacía llamar ‘La nueva generación’, señalaba incluso algunos escenarios deportivos como posibles “objetivos militares”, lo que desencadenó una reacción inmediata en el entorno del fútbol barrial.Entrenamientos cancelados, torneos paralizados y padres que optaron por no enviar a sus hijos a las canchas marcaron esos días de incertidumbre, en los que la prevención terminó imponiéndose ante la falta de claridad sobre la veracidad del panfleto.Como medida preventiva, la Liga de Fútbol del Atlántico suspendió la programación del fin de semana anterior, decisión que dejó sin disputarse cerca de 450 partidos en distintos escenarios del departamento.El regreso: con garantías y bajo acompañamientoAhora, con el paso de los días y tras las evaluaciones realizadas junto a las autoridades, la Liga decidió reactivar la competencia. Según explicó Sánchez, el retorno será posible gracias al respaldo institucional.El panfleto en cuestión. Foto:Redes socialesSánchez respondió postivamente al ser consultado sobre si la Policía y las autoridades ya les habían brindado garantías de seguridad para el desarrollo de los encuentros.Ese acompañamiento fue uno de los factores determinantes para reanudar la programación, luego de que inicialmente la capacidad operativa de la fuerza pública estuviera concentrada en otros frentes, como la jornada electoral del pasado fin de semana.Uno de los elementos que sigue llamando la atención dentro del caso es que, pese al impacto del panfleto, no existen antecedentes de intimidaciones directas contra la Liga o sus integrantes.De acuerdo con el propio presidente de la organización, al revisar con clubes, entrenadores y actores vinculados al fútbol aficionado, no se encontraron casos previos.“Consultando con todos los que hacen parte de la familia de la Liga de Fútbol, ninguno ha recibido ninguna amenaza. Nunca”, aseguró Sánchez.Ese dato refuerza una de las hipótesis que manejan las autoridades, en las que el episodio pudo tratarse más de un mecanismo de intimidación que de una estructura criminal consolidada con capacidad operativa en el sector deportivo.Entre la amenaza y la percepción de riesgoA pesar de la falta de confirmación sobre la autenticidad del panfleto, su impacto fue real. En contextos como el del área metropolitana de Barranquilla, donde persiste la disputa entre estructuras criminales y la fragmentación de grupos delincuenciales, este tipo de mensajes logra alterar la cotidianidad incluso sin necesidad de materializarse.El Polideportivo de Soledad 2000, otro de los amenazados. Foto:CortesíaEl caso también se conecta con antecedentes recientes en municipios como Soledad, donde panfletos similares han circulado sin que posteriormente se logre establecer la existencia de las organizaciones que los firman, lo que abre la posibilidad de que se trate de estrategias de desinformación o presión social. LEA TAMBIÉN Con el regreso de los partidos, el fútbol aficionado intenta normalizarse. Sin embargo, el episodio deja en evidencia la vulnerabilidad de los escenarios comunitarios frente a dinámicas de miedo, reales o inducidas. Por ahora, la pelota volverá a rodar este fin de semana, con presencia institucional y bajo observación.También te podría interesar:Los equipos de rescate continúan trabajando sin descanso. Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.