“Ingeniería electoral”. Así tildó este lunes Alberto Núñez Feijóo la mal llamada ‘ley de nietos’, una disposición de la ley de memoria democrática que permite nacionalizarse españoles a los descendientes de los exiliados durante el franquismo, entre otros momentos históricos. Una norma vigente desde 2022 y que, ahora, las derechas azuzan contra el Gobierno para recuperar sus acusaciones de ‘pucherazo’ sin demostrar, como ya hicieran en 2023 o recientemente en las elecciones extremeñas del pasado mes de diciembre.
Vox abrió el camino, pero el PP se ha situado rápidamente a su costado con esa acusación contra el Gobierno lanzada por Feijóo desde el programa que presenta Federico Jiménez Losantos. La tesis: Pedro Sánchez hace “ingeniería electoral” para conseguir “nuevos votantes” porque “no le salen las cuentas”.
El portavoz nacional del partido, Borja Sémper, intentó rebajar después las palabras de su jefe. “Hay potencialmente 2,5 millones” de “nuevos españoles”. Algo que “tiene un impacto electoral, en el censo”. “Nos preocupa, nos importa”, dijo Sémper en una rueda de prensa, pese a sostener que el PP “no prejuzga” la papeleta que elegirán esos potenciales votantes.
El fundamento de la denuncia del PP es que “todo es posible” que no se fían “de los procedimientos”. “Vamos a estar encima políticamente”, advirtió el portavoz.











