El pr�ximo 1 de septiembre, Casa �rabe tendr� que abandonar las Escuelas Aguirre, el edificio neomud�jar de la calle Alcal� que ocupa gratuitamente desde 2008. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido recuperar el inmueble despu�s de la salida de la Comunidad de Madrid del consorcio y de que el Tribunal de Cuentas calificara de �cr�tica� la situaci�n financiera de la instituci�n.�Casa �rabe se convirti� en el chiringuito de la bi�grafa de Pedro S�nchez�, afirm� Jos� Luis Mart�nez-Almeida, que responsabiliz� a Irene Lozano de haber dejado la entidad �en bancarrota� y de no haber acometido las obras que necesitaba el edificio.Seg�n desvelaron una serie de exclusivas de GRAN MADRID, el origen de la crisis se encuentra en unas cuentas en las que los gastos ordinarios superaron de forma recurrente los ingresos. En 2023, Casa �rabe gast� 3,15 millones de euros frente a unos ingresos de 2,09 millones. El Tribunal de Cuentas advirti� de que los gastos eran un 51% superiores a los ingresos y de que la instituci�n financiaba su funcionamiento mediante el remanente acumulado en a�os anteriores.Los presupuestos de 2023 y 2024 se aprobaron con d�ficit. Las previsiones elaboradas al final del mandato de Lozano anticipaban que en 2025 se gastar�an 1,4 millones de euros m�s de lo ingresado y que el remanente de tesorer�a se agotar�a en 2026. El Tribunal alert� de que la desaparici�n de ese colch�n compromet�a seriamente su viabilidad.Durante los a�os completos de Lozano al frente de la entidad -2022, 2023 y 2024- tambi�n aumentaron los gastos de personal. La partida pas� de 1,08 millones de euros en 2021 a 2,03 millones presupuestados para 2025, un incremento cercano al 87%. El gasto medio ascend�a a 69.957 euros anuales por empleado, mientras que la directora percib�a m�s de 97.000 euros al a�o.Las cuentas de 2025 fueron aprobadas en diciembre de 2024 con el �nico voto favorable del Ministerio de Asuntos Exteriores. El resto de las administraciones se abstuvieron despu�s de que se les advirtiera de que, sin presupuesto, los trabajadores podr�an dejar de cobrar en enero. El Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad, la Junta de Andaluc�a y el Ayuntamiento de C�rdoba reclamaron un plan de viabilidad y una auditor�a externa.ELENA IRIBASMeses antes, Lozano hab�a presentado tres posibles soluciones en un �nico folio: cerrar una de las dos sedes, preferiblemente la de Madrid; alquilar de manera permanente parte de las Escuelas Aguirre a una empresa; y elevar un 70% las aportaciones de las administraciones, desde 1,5 hasta 2,6 millones de euros. Parad�jicamente, el cierre de la sede de la calle Alcal� se convertir�a a�os despu�s en la decisi�n por la que optar�a el Ayuntamiento de Madrid.A los problemas econ�micos se sumaron las irregularidades en la contrataci�n. El Tribunal de Cuentas detect� incumplimientos legales en el 63% de los expedientes analizados. Entre los contratos menores fiscalizados, el 74% carec�a del informe del �rgano de contrataci�n; en el 70% no se justificaba que no se hubiera fraccionado su objeto, y en el 61% no se hab�an solicitado tres ofertas ni explicado por qu� se prescind�a de ellas.Los contratos menores correspondientes a 2022, primer a�o completo de Lozano, tampoco aparec�an publicados en la Plataforma de Contrataci�n del Sector P�blico. La direcci�n posterior atribuy� la ausencia a que el gerente remiti� la relaci�n al Tribunal de Cuentas, pero no la incorpor� a la plataforma.El informe se�al� adem�s que Casa �rabe carec�a de un sistema formal de control interno y no identificaba adecuadamente sus riesgos. Seg�n el �rgano fiscalizador, estas carencias dificultaban conocer el destino de determinados gastos, viajes y contratos.Los documentos elaborados durante la direcci�n de Lozano advert�an tambi�n del deterioro de las Escuelas Aguirre. Se�alaban riesgos de desprendimientos y goteras en el tejado, calculaban en 300.000 euros la reparaci�n de las humedades y estimaban en otros 150.000 la sustituci�n del sistema de climatizaci�n. Almeida sostiene que Casa �rabe desatendi� la conservaci�n del inmueble y que este presenta problemas estructurales que exigen una intervenci�n urgente.El Tribunal de Cuentas lleg� a cuestionar �la propia existencia de Casa �rabe�. El organismo sostuvo que la entidad �no desarrolla adecuadamente su finalidad� y que no pod�a acreditar el impacto real de muchas de sus actividades como instrumento de diplomacia p�blica en las sociedades �rabes.Tras conocerse dicho informe, la Comunidad de Madrid anunci� en enero su salida del consorcio. El cambio en su composici�n -ratificado ayer- activ� una de las causas previstas en el decreto de cesi�n de 2008 y permiti� al Ayuntamiento recuperar las Escuelas Aguirre sin indemnizaci�n. Aunque inicialmente Cibeles decidi� permanecer en Casa �rabe tras la salida de la Comunidad de Madrid, medio a�o despu�s ha concluido que su nivel de actividad y su plantilla no justifican que contin�e ocupando un inmueble de estas caracter�sticas.La p�rdida de la sede madrile�a no implica necesariamente la desaparici�n de Casa �rabe. De hecho, es un escenario que Lozano quiso explorar durante su gesti�n para mejorar su situaci�n econ�mica. La instituci�n dispone de una segunda sede en C�rdoba, donde puede mantener su actividad. Pese a las llamadas de este diario, desde Casa �rabe pronunciarse tras conocerse la decisi�n del alcalde: "Nosotros somos un consorcio y no vamos a hacer declaraciones".