La Casa Árabe se despedirá del edificio de las Escuelas Aguirre el 1 de septiembre, tras casi dos décadas de historia en ese emblemático emplazamiento de la calle de Alcalá. La decisión estaba tomada desde hacía meses, pero este lunes el Ayuntamiento de Madrid ha notificado oficialmente en el patronato de Casa Árabe que recuperará la posesión del edificio de las antiguas Escuelas Aguirre, y ha dado de plazo hasta el próximo 1 de septiembre para que la institución abandone su sede. El Gobierno municipal justifica la medida por el deterioro del inmueble y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha cargado con dureza contra la gestión de la exdirectora de la institución, Irene Lozano, a la que responsabiliza de haber llevado a Casa Árabe a la “bancarrota” y de haber descuidado la conservación del edificio.El alcalde ha explicado que el Consistorio había concedido un “voto de confianza” a Casa Árabe tras la salida de la Comunidad de Madrid de su patronato, pero considera que la situación no ha mejorado. “Hoy hemos manifestado que recuperamos la posesión de Escuelas Aguirre y, por tanto, Casa Árabe no podrá seguir en esa ubicación”, ha afirmado tras la reunión del patronato.El Ayuntamiento sostiene que el inmueble presenta “problemas estructurales importantes” derivados de la falta de mantenimiento y asegura que la decisión responde a la necesidad de acometer obras de consolidación y conservación. Almeida ha asegurado que el Consistorio lleva tiempo intentando alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores, del que depende Casa Árabe, sin éxito. “Hemos tratado de llegar a un acuerdo con el Ministerio, pero el ministro Albares ni está ni se le espera en este asunto”, ha criticado.Aunque el convenio permitía reclamar la devolución del edificio con un preaviso de 15 días, el Ayuntamiento ha ampliado el plazo hasta el 1 de septiembre para facilitar el traslado de la institución. Según el alcalde, el Consistorio colaborará con Casa Árabe para que encuentre otra ubicación, aunque ha descartado cederle otro edificio municipal. “Estamos dispuestos a ayudarles a buscar una solución, pero no tenemos intención de proporcionarles otro inmueble del Ayuntamiento”, ha señalado.La ofensiva política del alcalde se ha centrado especialmente en la etapa de Irene Lozano al frente de Casa Árabe. Almeida ha calificado la institución durante ese periodo de “chiringuito” y “despilfarro” y ha asegurado que la exdirectora realizó una gestión “lamentabilísima”. “Irene Lozano dejó en bancarrota a Casa Árabe y ahí están los informes del Tribunal de Cuentas que apuntan a una responsabilidad contable”, ha afirmado. El regidor ha vinculado directamente esa gestión con el deterioro del edificio: “Una de las consecuencias de esa nefasta gestión fue que se abandonó completamente el inmueble y hoy presenta problemas estructurales”.El alcalde también ha cuestionado la dimensión actual de la institución para justificar que siga ocupando un edificio de estas características. “Casa Árabe, por nivel de actividad y por personal, no justifica que ocupe un inmueble tan relevante y emblemático para la ciudad de Madrid”, ha asegurado.El Consistorio insiste en que su objetivo es rehabilitar las antiguas Escuelas Aguirre y devolver el edificio “al uso de todos los madrileños”. Aunque Almeida no ha concretado cuál será su destino definitivo, sí ha apuntado que podría albergar equipamientos culturales u otros servicios municipales. “Queremos un uso abierto para todos los madrileños; uno de ellos puede ser perfectamente el cultural”, ha explicado.El alcalde también ha denunciado la falta de información sobre el estado real del inmueble. “No tenemos un conocimiento exacto de las patologías que aquejan al edificio porque ha habido un ejercicio de oscurantismo continuo”, ha sostenido. Según ha explicado, el Ayuntamiento conoce la existencia de deficiencias estructurales, pero asegura que nunca ha recibido un informe detallado sobre el grado de deterioro. Por ello, considera prioritario recuperar la posesión del inmueble para poder inspeccionarlo y redactar el proyecto de rehabilitación.La decisión afecta a una de las principales instituciones públicas españolas dedicadas al diálogo entre España y el mundo árabe, creada en 2006 como un consorcio participado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ayuntamiento de Madrid y otras administraciones. Almeida ha querido subrayar que el conflicto se limita a esta institución y ha recordado que el Consistorio mantiene la cesión de otros edificios municipales para sedes similares, como la Casa de América, instalada en el Palacio de Linares, o las sedes de Casa Sefarad y Casa Asia en el Palacio del Marqués de Cañete, sin que, según ha dicho, existan problemas de gestión.
Almeida desalojará la Casa Árabe de las Escuelas Aguirre el 1 de septiembre
El Ayuntamiento de Madrid recuperará el inmueble para rehabilitarlo y asegura que colaborará con la institución para que encuentre una nueva sede









