El campeonato que se celebra este a�o en Estados Unidos, Canad� y M�xico es un excelente ejemplo de las historias de alarmismo clim�tico impulsadas por activistas que vemos cada verano.Mientras se desarrolla el Mundial de la FIFA en Norteam�rica, titulares sensacionalistas sugieren que el cambio clim�tico podr�a convertir a estos partidos en "los m�s peligrosos de la historia" debido al calor. Por supuesto, la afirmaci�n es absurda, dado que el torneo anterior se jug� en condiciones considerablemente m�s calurosas en Catar, pero es un excelente ejemplo de las historias de alarmismo clim�tico impulsadas por activistas que vemos cada verano.Subida a esta ola, la Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS) est� borrando una vez m�s la l�nea entre la salud p�blica basada en la evidencia y la defensa del clima. Una comisi�n de alto nivel de la OMS, integrada por pol�ticos y defensores del medio ambiente, ha instado a la organizaci�n a declarar el cambio clim�tico como una "emergencia de salud p�blica de importancia internacional".Esto nos devuelve a la d�cada de 2010, cuando el director general de la OMS calific� al cambio clim�tico como el problema de salud m�s importante del siglo XXI. Poco despu�s lleg� el Covid-19, y la preparaci�n y respuesta temprana de la OMS resultaron ser profundamente deficientes.Claramente, no se aprendi� la lecci�n. La afirmaci�n principal de la comisi�n de la OMS es que el cambio clim�tico representa una "amenaza catastr�fica para la salud humana". Su prueba clave proviene de un estudio de The Lancet que muestra que las muertes por calor en Europa est�n aumentando r�pidamente, alcanzando las 63.000 al a�o. Incluso dejando de lado la peculiaridad de una emergencia de salud global construida principalmente sobre datos europeos, el argumento se desmorona bajo escrutinio.El riesgo de muerte por calor en Europa ha aumentado un 82% desde 1990. Sin embargo, el riesgo de mortalidad por calor aumenta bruscamente con la edad, y Europa ha envejecido dr�sticamente. Desde 1990, la proporci�n de la poblaci�n europea mayor de 70 a�os ha aumentado un 78%. El envejecimiento por s� solo explica pr�cticamente todo el aumento observado en las muertes por calor. Tanto el estudio como la comisi�n simplemente ignoran este hecho.Cualquier an�lisis honesto de la mortalidad utilizar�a tasas de mortalidad estandarizadas por edad, que hacen que las cifras sean comparables a lo largo del tiempo. El informe de la OMS no realiza tal ajuste. El Global Burden of Disease (Carga Global de la Enfermedad), la base de datos de mortalidad m�s importante del mundo, s� lo hace. Muestra que el riesgo de muerte por calor estandarizado por edad en Europa ha cambiado solo marginalmente desde 1990. Ajustado para reflejar el tama�o y la distribuci�n por edades de la poblaci�n actual, el aumento equivale a menos de 850 muertes adicionales por calor. Las cifras de la comisi�n exageran el problema m�s de cincuenta veces.La falta de honestidad m�s profunda reside en lo que el informe omite por completo. A medida que las temperaturas suben, las muertes por calor aumentan, pero las muertes por fr�o disminuyen. Las muertes por fr�o superan con creces a las muertes por calor en todos los continentes de la Tierra. Utilizando la misma metodolog�a estandarizada por edad que revela aumentos m�nimos en las muertes por calor, las tasas de mortalidad por fr�o en Europa se han reducido casi a la mitad desde 1990. Con los niveles de poblaci�n actuales, eso se traduce en aproximadamente 210.000 muertes menos por fr�o cada a�o. La comisi�n de la OMS oculta el hecho de que las muertes por fr�o han disminuido aproximadamente 250 veces m�s de lo que han aumentado las muertes por calor.Inseguridad alimentariaLa segunda afirmaci�n importante del informe es que el cambio clim�tico en Europa ha aumentado la inseguridad alimentaria de los europeos. Esto resulta dif�cil de creer. La verdadera inseguridad alimentaria se encuentra en �frica, Asia y Am�rica Latina. La afirmaci�n tambi�n ignora las propias proyecciones de las Naciones Unidas que muestran que el mundo est� camino a un nuevo r�cord en la producci�n de cereales. Si la comisi�n de la OMS estuviera genuinamente preocupada por el hambre en el mundo, encabezar�a su informe con esos hechos, no los ocultar�a.Hay una iron�a cruel en la receta de la comisi�n. Las pol�ticas clim�ticas ya han hecho que la electricidad sea entre 3 y 4 veces m�s cara para los consumidores en Europa que en EE. UU. y China, y m�s de un tercio de todos los europeos dicen ahora que no pueden permitirse el aire acondicionado. Realizar recortes de emisiones a�n m�s agresivos elevar�a a�n m�s los costos de la energ�a, haciendo que las olas de calor sean a�n m�s mortales para quienes no pueden pagar el aire acondicionado y el fr�o prolongado sea m�s mortal para quienes no pueden pagar la calefacci�n. Los precios m�s altos de la energ�a tambi�n aumentan el costo de los fertilizantes y la agricultura mecanizada, empujando a m�s personas en los pa�ses en desarrollo al hambre. La cura prescrita es, literalmente, peor que la enfermedad.El director de la OMS que convoc� la comisi�n escribe que "nuestros ciudadanos esperan urgencia de nuestra parte", como si fuera un pol�tico electo en lugar de un funcionario de salud. Lo que los ciudadanos globales realmente esperan de los m�dicos es un asesoramiento honesto y basado en evidencias. No esperan que se pida prestada la autoridad cl�nica para fines pol�ticos, ni que se fabrique la alarma p�blica omitiendo los datos que la desactivar�an.La OMS existe para prevenir enfermedades y proteger la salud humana. Declarar una emergencia clim�tica sobre la base de estad�sticas sesgadas y enga�osas no proteger� a los m�s vulnerables del mundo. Erosionar� a�n m�s la credibilidad de la organizaci�n, desviar� la atenci�n y los recursos de las amenazas genuinas y brindar� cobertura pol�tica a pol�ticas costosas que da�an a las mismas personas que la OMS afirma defender.Bjorn Lomborg es presidente del Copenhagen Consensus, profesor visitante en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford y autor de "False Alarm" y "Best Things First".
El Mundial de f�tbol y el alarmismo clim�tico
Mientras se desarrolla el Mundial de la FIFA en Norteam�rica, titulares sensacionalistas sugieren que el cambio clim�tico podr�a convertir a estos partidos en "los m�s...









