Nueva York (EFE).- Las disrupciones en el estrecho de Ormuz han generado presión sobre las cadenas de suministro en Estados Unidos, especialmente por el encarecimiento de la energía y de materiales críticos, mientras que China emerge como la economía asiática mejor posicionada para afrontar la crisis, según un análisis de The Asia Group, un ‘think tank’ (laboratorio de ideas) con sede en Washington.
«Es difícil no llegar a la conclusión de que China es la ganadora aquí», afirma este lunes en el informe Kurt Campbell, presidente y cofundador de la firma y exsubsecretario de Estado estadounidense, al analizar el impacto de la crisis en el estrecho sobre la economía global.
El informe destaca que las interrupciones en Ormuz en los últimos meses han generado presión sobre las cadenas de suministro en EE.UU., por el encarecimiento de la energía y de materiales críticos utilizados en la producción industrial, como gases y otros insumos químicos, con impacto en sectores como los centros de datos y la industria de semiconductores.
La estrategia de China frente a la crisis
El grupo sostiene que China ha logrado amortiguar mejor el choque energético porque ha «almacenado reservas estratégicas, diversificado suministros y puesto en marcha herramientas de política económica como controles de precios, subsidios, restricciones a la exportación y gestión del tipo de cambio», lo que le ha permitido «evitar un impacto inflacionario comparable al de otras economías, especialmente de su región».








