Palma (EFE).- El Ayuntamiento de Palma mantendrá gran parte del edificio actual de la antigua cárcel, en el que se construirá 139 unidades residenciales en formato ‘covivienda’ (‘coliving’) -50 de corta estancia y 89 para largos periodos-, que combinarán zonas comunes con áreas privadas que variarán según el tipo de vivienda asignada.

Lo ha anunciado este lunes el alcalde de Palma, Jaime Martínez, en una rueda de prensa donde ha detallado que las residencias irán destinadas a profesionales que tengan que vivir en la ciudad para cubrir servicios esenciales, como fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, sanidad, investigación o universidades.

«Estamos hablando de unidades sencillas», ha manifestado el alcalde, que ha precisado que habrá algunos pocos que estarán enfocados a albergar a familias, si bien serán la excepción.

El Ayuntamiento de Palma completó la semana pasada el cerramiento de la antigua cárcel, con la instalación de una puerta de hierro en el acceso principal, después de que a principios de mes se llevara a cabo el desalojo del recinto, como consecuencia del proceso de recuperación de la posesión impulsado por Cort.

El proyecto de rehabilitación prevé la demolición de las edificaciones anexas, las torres de vigilancia y las barreras arquitectónicas, a la vez que se mantendrá el cuerpo de la construcción, lo que permite «un aprovechamiento máximo del inmueble».