29 de junio, 2026 - 07h30El sábado venidero se conmemorarán 250 años de uno de esos “momentos estelares de la humanidad”. Los colonos ingleses de América estaban indignados contra el rey británico, del que se consideraban súbditos, lo acusaban de actos tiránicos, con énfasis en los impuestos que los gravaban sin tener ellos representación en el parlamento. Las protestas devinieron en revueltas y estas en rebelión abierta. Las victorias en las batallas de Lexington y Concord dieron ala a los rebeldes, que convocaron al llamado Segundo Congreso Continental, formado por setenta representantes electos por las trece colonias.El rey Jorge III rechazó despectivamente negociaciones propuestas por el Congreso. Esto radicalizó a los americanos que consideraron que la separación completa era la única salida. Decidida esta vía, se encargó a una comisión compuesta por John Adams, Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, Robert R. Livingston y Roger Sherman redactar una “declaración de independencia”. Su propuesta fue analizada y reformada por los congresistas. Jefferson hizo la redacción final. El documento fue votado y firmado de forma unánime el 4 de julio de 1776. Representantes ausentes y otros que expresaron reservas adhirieron con el tiempo.Pocas veces, unas cuantas palabras sobre pergamino tuvieron un efecto más demoledor... y más constructor, puesto que de ellas surgieron los Estados Unidos de América, la república más poderosa y determinante de la historia. Más allá de eso, el texto en sí constituye una de las piedras sillares del pensamiento moderno. Es la expresión más pura de la Ilustración, el movimiento filosófico del siglo XVIII, que privilegia la libertad y la igualdad, condiciones para que se desenvuelva la razón con el propósito de buscar la felicidad. Por primera vez se establecía esta situación como un derecho humano innato inalienable, cuya existencia se intuye racionalmente.Los Padres Fundadores de la Unión norteamericana fueron gente de altas dotes. Pero es imposible no mencionar que tanto talento y virtud se estrellaron al abordar el doloroso escollo de la esclavitud africana. ¿Cómo era posible que Jefferson, redactor de esa Declaración que establecía que Dios ha creado a los hombres libres e iguales haya sido poseedor de esclavos? Muchas veces manifestó su oposición a la oprobiosa institución, mas su vida se desenvolvió en una angustiosa ambivalencia. Los partidarios de la abolición eran mayoría en el Congreso, pero se vieron obligados a posponerla porque los representantes de los estados sureños esclavistas amenazaron con retirarse si se aprobaba. Un siglo después, el problema eclosionó en el estallido sangriento de la Guerra Civil (1861-1865).Cada generación tiene su tarea en la historia y debe determinar muy bien cuál es su destino, para abocarse a la tarea principal; esto diferencia a los logros de los sueños. Precipitarse a lograrlo todo a la vez, casi siempre lleva a perderlo todo. Un sistema esencialmente racional como la democracia forzosamente debe contemplar la posibilidad de revisar lo hecho, corregir lo equivocado y mejorar la obra, como lo hace la naturaleza. El legado de los Padres Fundadores permanecerá así válido y luminoso en el transcurso de los siglos. (O)
Alfonso Reece Dousdebés: 250 años | Columnistas | Opinión
El legado de los Padres Fundadores permanecerá así válido y luminoso en el transcurso de los siglos.










