El agricultor leonés José Antonio Turrado, secretario general del sindicato agrario Asaja en Castilla y León, reivindica el proceso de regularización de migrantes asentados en España impulsado por el Gobierno. El empresario defiende que el gremio, en su gran mayoría, valora la medida ante la necesidad de mano de obra en el campo y la importancia de estas personas para el mantenimiento del medio rural. Turrado insiste en que cuando el PP de José María Aznar efectuó una regularización similar en 2000 y 2001 lo vieron favorablemente y pide se piense en los intereses del campo “por encima de las ideologías” ante la negativa de Vox a este proceso y frente a sus proclamas de la “prioridad nacional”, impuesta al PP en comunidades como Castilla y León.Pregunta. ¿Cuál es la situación real del trabajo en el campo?Respuesta. En el campo tampoco nos quejamos del trabajo, ha cambiado mucho y tampoco se hacen jornadas interminables por encima de la mayoría de los trabajadores, hay que trabajar cuando toca. Quien no lo entienda así, está equivocado, el buen agricultor lo tiene asumido.P. ¿Cómo ha caído la regularización de inmigrantes en el sector?R. Somos conscientes de que las explotaciones cada vez van a ser más grandes, no queda más remedio y si la explotación crece, la mano de obra familiar no es suficiente. Necesitas trabajadores en zonas en las que habitualmente no se contrataba a mano de obra, para trabajos de temporada o todo el año necesitas a alguien contratado que te ayude. La mano de obra nacional es absolutamente imposible, no se encuentra a nadie y nuestro nicho de trabajadores está en los inmigrantes, está asumido y es bueno en sí mismo. Estuve revisando unas notas que hice cuando la regularización de José María Aznar y entonces decíamos absolutamente lo mismo que ahora, lo vimos con buenos ojos. Al margen de los componentes políticos, que cada uno tendrá los suyos, cuanta más gente haya con posibilidades de poder contratar, mejor.P. Además es gente vinculada al sector o que ya ha trabajado.R. En muchos casos es gente que vivía en municipios rurales con los derechos que tiene hoy cualquier inmigrante. No entendemos que en España se puedan tener derechos sociales pero no trabajar, es absurdo. Quien tiene derecho a estar tiene que tener derecho a trabajar. La regularización, lo mismo que fue la vez anterior, nos ha parecido bien y es positiva para el sector. La mano de obra no se contrata por lujo, es imprescindible. Si no la tuviéramos, las explotaciones pues serían de otra manera y menos rentables y competitivas. Egoístamente nos interesa la permanencia, fidelizarlos, y que si quieren pueden plantearse su forma de vida en el pueblo porque tienen estabilidad en el empleo. Si no les contratamos nosotros les va a contratar nuestro vecino si son buenos trabajadores. P. ¿Cómo ven que Vox desde las consejerías de Agricultura se muestre en contra?R. El sector agrario, ideologías al margen, masivamente está a favor de la regularización aunque hay gente que prioriza la ideología, incluso por encima de intereses particulares. Yo no soy portavoz pero nadie me va a desautorizar porque la postura nacional de la mayoría de nuestra organización es a favor, repito, como cuando Aznar. Nuestra organización tampoco ha debatido ni tenemos un posicionamiento ni creo que tengamos que tenerlo porque se sale del ámbito estrictamente profesional P. ¿Cómo evalúa la “prioridad nacional” de Vox?R. Está muy marcado por la ideología. Quienes están con nosotros en los pueblos deben tener los mismos derechos que los que hemos nacido allí y llevamos ahí toda la vida. Lo importante es la buena convivencia, que todos nos adaptemos, ellos a nuestra cultura y que nosotros empaticemos con la suya. Una vez regularizados, trabajando con nosotros, hay que tratar a todo el mundo igual. El PP tendrá que hacerse mirar que Vox diga que son el partido del campo y ellos se apartan y les ceden la cartera de Agricultura, porque tienen un problema. La ideología de Vox ha entrado fuerte en el sector, sobre todo en la gente más joven, es una realidad sociológica, pero espero que no haya agricultores que tiren piedras para su tejado. Tenemos que defender nuestros intereses sobre la ideología y cuando tenemos responsabilidades en una organización agraria, tenemos que apartar las ideologías y defender el sector de una forma profesional. Eso es dar facilidades para que a la mano de obra inmigrante se le pueda contratar y una vez que están aquí se le trate con absoluta dignidad, con los salarios más dignos posibles y los mismos derechos sociales y laborales que cualquier otro trabajador. No se puede contemplar otra cosa.
José Antonio Turrado, de Asaja: “Decimos lo mismo que con Aznar, quien tiene derecho a estar debe tenerlo a trabajar”
El agricultor defiende la regularización de los migrantes ya asentados en España para contribuir al sector rural






