Desde hace unos meses, Pablo siempre lleva gorra y va a todas partes con un bolso cruzado. No lo hace por seguir ninguna moda, sino para intentar que el dispositivo que lleva durante d�a y noche pase lo m�s desapercibido posible. �Prefiero evitar las preguntas de la gente�, dice, mientras se descubre y muestra los parches adheridos a su cabeza y el aparato al que est�n conectados. Solo su c�rculo m�s �ntimo sabe que el pasado mes de julio le diagnosticaron un glioblastoma, el tumor cerebral primario m�s frecuente en adultos. Y apenas un pu�ado de los m�s cercanos est� al tanto de que est� participando en un ensayo cl�nico que explora una nueva estrategia contra este c�ncer tan agresivo: la combinaci�n del tratamiento est�ndar con inmunoterapia y una tecnolog�a de campos el�ctricos (denominada TTFields),que es la responsable de los parches en su cabeza. �Cuando me hablaron del pron�stico de la enfermedad, me dije a m� mismo que no me pod�a quedar de brazos cruzados y me puse a buscar alternativas y ensayos en los que pudiera participar hasta que llegu� aqu��, explica en la consulta del Hospital 12 de Octubre de Madrid donde espera para una revisi�n.�Lamentablemente, el tratamiento para el glioblastoma no ha evolucionado apenas en los �ltimos 20 a�os�, confirma Juan Manuel Sep�lveda, neuroonc�logo del centro madrile�o y responsable del ensayo en fase 3 en el que est� participando Pablo. A d�a de hoy, el abordaje de la enfermedad se basa principalmente en una cirug�a, -que intenta extraer el tumor sin producir da�o neurol�gico- y en la administraci�n posterior de radioterapia y quimioterapia, una estrategia cuyo pron�stico es muy mejorable. �Con esto no hemos conseguido pasar de una supervivencia global de aproximadamente 16 a 18 meses�, apunta Sep�lveda. �Por eso seguimos investigando para intentar mejorar el pron�stico y la supervivencia de estos pacientes�, explica.Para saber m�sUna de esas l�neas de investigaci�n es el ensayo internacional KEYNOTE D58, en el que, adem�s del 12 de Octubre, est�n involucrados otros 92 centros de 12 pa�ses �El objetivo es comprobar si la asociaci�n de inmunoterapia con TTFields permite mejorar la probabilidad de supervivencia�, se�ala Sep�lveda, quien aclara la hip�tesis de la que parte la investigaci�n.La inmunoterapia, esa estrategia que mejora la capacidad del propio sistema inmunitario para reconocer y atacar las c�lulas cancerosas, ha resultado muy eficaz en algunos tumores, como el melanoma, pero no ha funcionado en el caso del glioblastoma. �Sin embargo, creemos que eso podr�a cambiar si lo combinamos con la tecnolog�a de los campos el�ctricos�, avanza el neuroonc�logo. Seg�n explica, el dispositivo TTFields que llevan pacientes como David genera campos el�ctricos alternantes que est�n cambiando continuamente su polaridad, lo que altera una estructura clave que las c�lulas tumorales necesitan para replicarse y seguir avanzando.�Si las c�lulas tumorales no pueden formar correctamente su huso mit�tico, que es lo que alteran los campos el�ctricos, no son capaces de multiplicarse, cometen un mont�n de errores y acaban muriendo�, aclara Sep�lveda. Adem�s, al morir, esas c�lulas tumorales expresan muchos ant�genos en la superficie, una especie de banderitas que alertan de la presencia del c�ncer a las defensas del organismo, lo que contribuye a mejorar su ataque. �Por eso, pensamos que la sinergia entre este dispositivo y la inmunoterapia puede ser beneficiosa para los pacientes�, se�ala Sep�lveda, quien subraya que en un ensayo previo, en fase 2, ya se han obtenidos buenos resultados con esta estrategia. El uso del aparato en solitario tras el abordaje convencional tambi�n ha mostrado mejor�as en la expectativa de vida de los pacientes, aclara. De hecho, el a�o pasado esta terapia se incorpor� a la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud y ya se utiliza en varias comunidades aut�nomas. �No consigue curar la enfermedad, pero s� hemos visto que la probabilidad de vivir m�s tiempo es mayor�, se�ala Sep�lveda.Los parches que Pablo pegados a su cuero cabelludo est�n conectados a un sistema port�til de unos 3 kilos de peso que funciona con bater�as y �l siempre lleva consigo, camuflado en el interior de un bolso. Le han dicho que debe llevarlo encendido �el mayor tiempo posible�, as� que intenta no separarse apenas de �l.�Yo lo llamo la tortura china porque sobre todo ahora en verano da mucho calor y me pica mucho la cabeza, pero intento quit�rmelo lo menos posible. Cuando firm� los documentos para entrar en el ensayo me compromet� a llevarlo al menos un 75% del tiempo, pero yo lo tengo encendido en torno a un 97%�, dice, orgulloso, este joven que ha aprendido a vivir siempre conectado. �Entreno con el dispositivo, me ducho con �l, duermo con �l... Me acuesto por las noches y lo mismo que enchufo el m�vil, enchufo tambi�n el aparato. Es inc�modo, s�, pero yo lo �nico que pienso es que quiero estar bien y esta es la oportunidad que tengo para intentar lograrlo�.Met�dico como pocos, Pablo tiene una tabla de Excel en la que, anota, exactamente, el tiempo de uso. �Si me lo quito para raparme el pelo apunto a qu� hora me lo quit� y a qu� hora me lo volv� a poner. Tengo que raparme para que los parches se me peguen bien al cuero cabelludo, pero es un momento que temo porque s� que en cuanto el pelo empiece a salir de nuevo me voy a morir de picores. He llegado hasta a hacerme heridas de rascarme�, cuenta mientras espera a que llegue el momento de someterse a una resonancia. Est� nervioso y no lo oculta. �Desde que me hicieron la cirug�a no hay rastro del tumor, pero cada vez que me hago esta prueba siento una espada de Damocles sobre mi cabeza. Soy muy optimista, pero s� que desde este momento hasta que me den los resultados voy a estar preocupado�.Tras la prueba de imagen, a Pablo le tocar� tambi�n someterse al tratamiento pautado en el ensayo. No sabe a ciencia cierta si est� entre el tercio de los pacientes que forma parte del grupo control y solo recibir� placebo o en el grupo al que se le administra el f�rmaco inmunoter�pico pembrolizumab, aunque sospecha que forma parte de este �ltimo grupo, porque tras las �ltimas sesiones ha sufrido algunos efectos secundarios ligados a la inmunoterapia.�Esta va a ser mi s�ptima dosis de las 36 que est�n previstas. Tuve que posponer alguna, por una colitis que sufr� creemos que debido al tratamiento, pero ya estoy recuperado y con muchas ganas de seguir. Ahora mismo estoy muy bien. De hecho, mucha de la gente que me conoce no se ha dado cuenta de la enfermedad�, confirma Pablo, que prefiere no dar su nombre completo ni mostrar su rostro para �seguir mostrando esa imagen de robustez, que es la que siento�.�Soy una persona muy positiva, tengo hijos peque�os, sigo haciendo vida normal. Les llevo al cole, entreno, hago la compra... estoy en este ensayo, s�, peo no es lo que me marca�.La investigaci�n, en la que participan hasta el momento 30 pacientes del Hospital 12 de Octubre, sigue abierta y reclutando pacientes. El requisito para ingresar es haberse sometido recientemente a la cirug�a y el tratamiento est�ndar de quimio y radioterapia. Y la expectativa es obtener los primeros resultados a finales de 2027 o ya en 2028, confirma Sep�lveda.Pablo tiene que quitarse los parches para someterse a la resonancia. Calcula que para poder realizar todo el proceso tendr� que estar aproximadamente hora y media desconectado del aparato, una perspectiva que le hace sonre�r. �Tengo muchas ganas de poder quit�rmelos un buen rato�, desliza. Pero enseguida advierte: �En el coche tengo un neceser con todo lo necesario para raparme y volver a ponerme los parches nada m�s salir. Otras veces ya lo he hecho as�, en el ba�o del hospital, porque no quiero perder tiempo. Ni un minuto. Tengo que llevarlo todo el tiempo posible, ese es mi objetivo y lo voy a cumplir�.
La estrategia experimental que prueba Pablo contra el tumor cerebral m�s agresivo
Desde hace unos meses, Pablo siempre lleva gorra y va a todas partes con un bolso cruzado. No lo hace por seguir ninguna moda, sino para intentar que el dispositivo que lleva...
El ensayo KEYNOTE D58 combina inmunoterapia y TTFields para romper el estancamiento de 20 años en glioblastoma, cuya supervivencia es apenas 16-18 meses. Los campos eléctricos del dispositivo alteran la replicación tumoral mientras potencian la respuesta inmunitaria, abriendo sinergia donde la medicina convencional fracasó.








