Pekín (EFE).- China se sentará frente a la Unión Europea (UE) en Bruselas para defender sus intereses en plena escalada de tensiones por el desequilibrio comercial y la tecnología con nuevas armas, como leyes que refuerzan sus cadenas de suministro frente a presiones externas, y antiguas bazas, como su dominio sobre las tierras raras o la posibilidad de importar más.
La reunión, prevista para el lunes entre el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, y el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, será la primera prueba tras el giro comercial de la UE frente a China y estará marcada por estas cinco claves.
1.- Primera prueba tras el viraje europeo
La reunión será el primer contacto de alto nivel entre China y la UE después de que Bruselas respaldara una línea más activa frente a Pekín, con el uso más rápido de las herramientas comerciales disponibles y la posibilidad de crear nuevos instrumentos.
La Comisión Europea considera «insostenible» una relación en la que las importaciones procedentes de China han aumentado un 45 % en los últimos años y han contribuido a un déficit comercial de unos 360.000 millones de euros anuales, una cifra que Bruselas vincula a subvenciones, exceso de capacidad y dificultades de acceso al mercado chino.








