Análisis Exclusivo suscriptores En sus intervenciones le bajó al tono de la campaña y dejó ver que apostará por un gabinete técnico, que ya se ha comenzado a construir.Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, presidente y vicepresidente electo de Colombia. Foto: EFESUBEDITOR DE POLÍTICA27.06.2026 22:01 Actualizado: 27.06.2026 22:01 PERIODISTA27.06.2026 22:01 Actualizado: 27.06.2026 22:01

En la primera semana de Aberlardo de la Espriella como presidente electo de Colombia –en solo tres días concluyeron los escrutinios que lo dieron como ganador de la segunda vuelta, luego de obtener 12’960.166 votos– hay señales de lo que podría ser la primera fase de su gobierno y que fueron bien recibidas por distintos sectores. Defensa férrea de la Constitución Política de 1991, garantías democráticas a la oposición, recomposición de la relación armónica entre los poderes públicos, diálogo con los alcaldes y gobernadores, relaciones internacionales poniendo por encima los intereses de la nación y dejando a un lado los sesgos ideológicos, así como mano firme contra los grupos criminales, fueron algunos de los mensajes de la nueva administración.Y hubo un mensaje reiterado por el nuevo Presidente: que tiene claro que debe gobernar para todos, para empezar a restañar las heridas que deja la administración saliente y reconociendo un hecho político: que la diferencia con Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, fue de 251.854 votos.Abelardo de la Espriella Foto:Abelardo de la EspriellaEl jueves, luego de recibir su credencial como presidente electo de manos del Consejo Nacional Electoral (CNE), De la Espriella se dirigió al Palacio de Justicia para reunirse con las cabezas de las altas cortes. Es, sin duda, un giro de 180 grados frente a lo que vio el país durante los últimos cuatro años, cuando el presidente Gustavo Petro emprendió una durísima arremetida contra los poderes Judicial y Legislativo. Que la cita con la justicia haya sido su primer acto con la credencial oficial de mandatario es una señal de que cumplir los mandatos constitucionales de respeto a la independencia de poderes y de colaboración armónica está entre las prioridades de lo que será el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y de José Manuel Restrepo, su vicepresidente electo.Fueron encuentros informales con el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, el magistrado Hugo Quintero, y los presidentes del Consejo de Estado y la Corte Constitucional, el magistrado Alberto Montaña y la magistrada Paola Meneses, respectivamente. Los temas de conversación fueron el presupuesto de la Rama Judicial y la independencia judicial.“En acto de sensatez institucional. La recuperación de la relación con las cortes y la interacción entre las ramas del poder público son esenciales para el funcionamiento del Estado. En el gobierno Petro esas relaciones se dinamitaron y es indispensable reconstruirlas”, asegura Hernando Herrera, director de la Corporación Excelencia en la Justicia.Recuperar el diálogo: clave en el nuevo gobierno De la Espriella está reforzando esa línea discursiva de recuperación del diálogo, incluso en medio de las diferencias: “Insisto en que en estas elecciones no hubo vencedores ni vencidos. Seré el Presidente de todos los colombianos”, dijo el jueves, en el acto de oficialización de su triunfo del domingo. Y pidió dejar atrás las divisiones: “Recuperemos la confianza en nuestras instituciones y volvamos a sentir orgullo de nuestra bandera, orgullo de nuestra historia y a sentir orgullo por ese futuro común, por ese destino común”.Los analistas destacan el tono conciliador del presidente electo, que está a la altura de la más alta dignidad del Estado que él ocupará a partir del 7 de agosto y que contrasta con la posición del presidente Gustavo Petro, quien desde hace dos años venía atacando el sistema electoral, no reconoció los resultados de la primera vuelta y desde que se posicionó la tendencia del preconteo que le dio la victoria a De la Espriella, volvió a hablar de un supuesto fraude sin pruebas y cuando todos los observadores de las elecciones, nacionales e internacionales, destacaron el proceso democrático que vivió el país tanto el 31 de mayo como el 21 de junio.El vicepresidente de la Corte Suprema, Hugo Quintero Bernate, recibió en al presidente electo. Foto:archivo particular“La lectura a esos primeros movimientos del presidente electo, Abelardo de la Espriella, es una sola: institucionalidad. Priorizar la reunión con las cabezas de las altas cortes tan pronto recibió las credenciales como presidente trae consigo un mensaje institucional de apego a la ley, de respeto al derecho y a la necesidad de revertir el tire y afloje que caracterizó al gobierno de Gustavo Petro con la Rama Judicial”, opinó el analista político Jairo Libreros.Una interpretación similar hace Gabriel Cifuentes, analista y columnista de EL TIEMPO: “Los primeros pronunciamientos de De la Espriella pretenden enviar un mensaje de tranquilidad y estabilidad”, señala. Agrega que la cita con las cortes refuerza la idea de que hay que proteger la Carta de 1991, que se vio bajo fuego con la posibilidad de abrir la polémica constituyente promovida por el saliente jefe de Estado y frente a la que su candidato, Cepeda, siempre mantuvo una posición ambigua, pese a que la derrota en primera vuelta lo forzó a desmarcarse.Pero este no fue el único mensaje contundente que envió De la Espriella, cuya campaña precisamente tuvo como una de sus fortalezas el estratégico manejo de las comunicaciones. Así, otro diálogo que pretende restablecer el nuevo Presidente de los colombianos es el del Ejecutivo con los mandatarios regionales, a los que la administración Petro ignoró en los temas más sensibles, como seguridad y paz y proyectos de infraestructura.Por esto, entre las reuniones destacadas de esta semana está la que sostuvo con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien ha sido blanco de los ataques de Petro.“Los mensajes con Galán también están cargados de simbolismos, marcando distancia frente a un Gobierno nacional que durante cuatro años tuvo tensiones con la administración distrital por temas como el metro, el Regiotram y demás obras importantes”, añade Cifuentes. Mientras Gustavo Petro intentó, hasta último minuto, atravesarse en la mayor obra de infraestructura de la capital, el metro, a pesar de que ya en 2022 el megaproyecto estaba en una fase avanzada. Con De la Espriella debe llegar la plata ya comprometida por la Nación y que la saliente administración se negó a entregarle a Bogotá, pese a lo cual el metro no se detuvo.Abelardo de la Espriella Foto:Oscar Fernando ArizaAyer, además, sostuvo un encuentro con el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. La infraestructura paisa fue otra de las grandes afectadas por decisiones políticas del gobierno Petro.Aunque De la Espriella ha llamado a tramitar las diferencias por los canales institucionales, ha hecho ruido la actitud del presidente Gustavo Petro. Hace cuatro años, por estos días, ya Petro se había reunido con Iván Duque, quien invitó al entonces presidente electo a la Casa de Nariño para comenzar el proceso de empalme. Hace ocho años, Santos hizo lo propio con Iván Duque. Sin embargo, apenas este viernes en la noche el jefe de Estado aceptó finalmente el resultado de las urnas y dijo que empieza “un ejercicio de transición democrática”. Sin embargo, hoy no existe de si habrá o no una cita Petro-De la Espriella y ayer el presidente electo descartó ir a la Casa de Nariño hasta antes del 7 de agosto.“La persona que sucederé se encargó de quebrar la majestad de la Presidencia y debilitar las instituciones. Recibiré una nación golpeada pero no derrotada”, hizo énfasis De la Espriella. En otro apartado señaló: “Colombia ha superado retos muy grandes en su historia y volverá a hacerlo”.Si bien el entrante Presidente se mostró conciliador y abierto al diálogo, sí dejó claro que habrá mano firme contra todo aquel que actúe por fuera de la Constitución y la ley. De hecho, envió un contundente mensaje que tuvo efectos en los diálogos que adelanta el gobierno Petro en medio de la controversial política de ‘paz total’, pues se suspendió la puesta en marcha de la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) que debía comenzar este 25 de junio para el ‘clan del Golfo’ en Tierralta (Córdoba).“En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin. La connivencia del actual gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa; en la era del Tigre eso se acabó: habrá solo el imperio de la ley”, dijo el mandatario electo, y añadió: “Se acabó la contemporización con el crimen. Quienes persistan con la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico, enfrentarán toda la capacidad del Estado”.Reafirmó la decisión de no seguir con los diálogos de paz con los grupos delincuenciales que en los últimos cuatro años se fortalecieron en aparato armado y rentas criminales. Sobre todo, hizo énfasis en recuperar la ‘dignidad’ de las Fuerzas Militares y ya se habla del reintegro de generales y de otros altos oficiales ‘descabezados’ por Petro en medio de sus polémicas purgas en la Fuerza Pública.Los mensajes de la administración Trump tanto en la recta final de la campaña como después de su victoria no dejan duda sobre el norte que tendrá en materia de política exterior el gobierno de Abelardo de la Espriella.Pero eso no significa que no habrá pragmatismo en las relaciones internacionales, a diferencia de lo que se vio en el gobierno Petro. En ese punto, es significativa la reacción del nuevo jefe de la Casa de Nariño frente al mensaje de felicitación que recibió de Lula da Silva, el presidente de izquierda de Brasil. El ganador del 21 de junio señaló que las relaciones con la región se basarán “no en ideología sino en extrema coherencia”.“Lo del presidente Lula es un mensaje de institucionalidad regional con los gobiernos de izquierda democrática en América Latina. Abre un espacio de interlocución que llegará a las casas de Gobierno del continente. En conclusión, el cierre del gobierno Petro se destapa como el de una administración sin norte y de prácticas gubernamentales cero ortodoxas; en cambio, el del gobierno entrante de De la Espriella acude a los cauces institucionales, a rectificar el rumbo y a encontrar aliados es las instancias de poder real”, agrega el analista Libreros.Se vienen unas semanas en las que el país estará atento a la transición democrática del poder luego de unas elecciones que pusieron a prueba la institucionalidad, pero en las que una vez más la democracia colombiana demostró su solidez.Equipo en construcción: se viene un gabinete técnico El anuncio de Rodrigo Lara como nuevo ministro del Interior dio inicio oficial a la conformación del que será el primer gabinete del gobierno De la Espriella.Rodrigo Lara y Abelardo de la Espriella. Foto:X: @Rodrigo_Lara_Tras un gobierno de altísima rotación ministerial y en el que la formación técnica y el conocimiento de los sectores terminaron casi completamente desplazados por el activismo ideológico, el que llega le apunta a perfiles expertos en cada uno de los campos y, dicen las fuentes, en la medida de lo posible sin ‘matrícula’ en movimientos y partidos políticos. En el entorno de De la Espriella aseguran que el mismo ejercicio acertado que se logró al designar como fórmula vicepresidencial a José Manuel Restrepo, un hombre reconocido por su brillante trayectoria en la academia y en lo público, se está realizando hoy frente a cada cartera ministerial.Restrepo le dio a la campaña de Abelardo un amarre con la institucionalidad y el probado ejercicio de lo público que terminaron pesando en muchos de los apoyos que recibió un candidato cuyo éxito, precisamente, estuvo en presentarse como un outsider del establecimento nacional.Se habla de que el ‘vice’, que fue ministro de Comercio Exterior y de Hacienda en el gobierno Duque, asumiría la Cancillería, con la misión de recuperar el carácter técnico de la diplomacia que se perdió en los últimos cuatro años y, sobre todo, con la misión clave de utilizar el servicio exterior par abrirle nuevos negocios y mercados a la economía colombiana. A Agricultura iría Indalecio Dangond, un hombre con amplia experiencia en el mudo del campo colombiano. También suena con fuerza Fabio Arjona, director de Conservación Internacional, para el Ministerio de Ambiente. El suyo es un perfil técnico y con llegada a sectores ambientalistas. Iván Sánchez, coordinador programático de Abelardo de la Espriella en temas de salud, asumiría la cartera que más retos inmediatos implicará para el nuevo gobierno. Lograr que las platas que no llegaron al sistema por decisión del gobierno Petro lleguen por fin a clínicas y hospitales será prioridad inmediata de la cartera de Salud.Hay otros nombres de perfil claramente político como Mauricio Gómez Amín (Comercio), Viviane Morales (Educación) y Jaime Andrés Beltrán (Vivienda), que entrarían al primer gabinete de Abelardo. Pero a diferencia del pasado, el nuevo presidente no llega amarrado a compromisos con ningún partido político, lo que le da margen de maniobra más amplio para conformar un gobierno que le permita ejecutar sus propuestas y, sobre todo, a corto plazo, apagar incendios que hereda de la saliente administración. Lo cual, en todo caso, no significa que las negociaciones políticas para garantizar gobernabilidad y margen de maniobra en el Congreso no terminen apareciendo.“Creo que los nombres que han sonado hasta ahora son muy buenos. Indican que vamos a volver a tener ministros capacitados, con conocimiento de los temas de sus carteras. Eso es muy importante porque comienza una etapa muy dura para el país, una etapa de recuperar la estabilidad, de poner orden”, dijo el columnista Thierry Ways en diálogo con EL TIEMPO.Abelardo de la Espriella. Foto:Captura de pantallaEl primer anuncio fue el de Rodrigo Lara y esto terminó por confirmar varias de las posturas que serán asumidas durante el cuatrienio. Por un lado, que la puerta a los sectores políticos no está cerrada de todo y hay interés por hablar con los partidos para sacar adelante la agenda de gobierno.Sin embargo, en entrevista con EL TIEMPO (ver Colombia 1.4) el nuevo ministro del Interior fue claro en que no intentará lograr la gobernabilidad esperada con la entrega de burocracia. Así mismo, reiteró la posición del nuevo mandatario electo de que será garantista con la oposición.“A diferencia de Gustavo Petro, aquí vamos a gobernar para todos los colombianos”, dijo el designado en la cartera política.Con la página de la campaña más polarizada de las últimas décadas ya doblada, al presidente De la Espriella le corresponde asumir la responsabilidad de representar a todos los colombianos, como él mismo lo dejó claro desde el discurso de triunfo electoral del pasado domingo 21 de junio.MATEO GARCÍA Y JUAN SEBASTIÁN LOMBORedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.