LONDRES (AP) — Reino Unido parece abocado a un cambio de tono en el liderazgo, al sustituir al impasible e impopular primer ministro Keir Starmer por el popular y afable Andy Burnham.Pero el carismático Burnham podría tener dificultades —al menos al principio— para distanciarse de las políticas puestas en marcha por su predecesor.Burnham, exalcalde del Gran Manchester que juró su cargo en el Parlamento horas después de que Starmer anunciara su dimisión el lunes, estará limitado por el programa por el que elegido el Partido Laborista, de centroizquierda, y que puso fin de forma contundente a 14 años de gobierno conservador en 2024.No está del todo claro cómo sorteará esas limitaciones y aportará su sello político propio a un cargo tan inestable que lo convertiría en el séptimo primer ministro en una década. Expondrá su visión económica en un discurso la próxima semana.
“En este momento, a Andy Burnham se le aclama y se le presenta casi como un héroe popular que salvará la política británica”, afirmó Matthew Flinders, profesor de política en la Universidad de Sheffield. “La marea está cambiando y la gran cuestión para Andy Burnham es si, cuando el mundo se vuelva de repente contra él y pase a ser un villano popular, podrá aguantar la presión”.













