La renuncia de Manuel Adorni no puso fin a los problemas judiciales que comenzaron a rodearlo durante los últimos meses. Por el contrario, la salida del funcionario de la administración de Javier Milei volvió a colocar en primer plano los expedientes que tramitan en la Justicia federal y que fueron erosionando progresivamente su posición política dentro del Gobierno nacional.

La principal investigación que enfrenta el exjefe de Gabinete es la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El expediente, impulsado a partir de distintas denuncias y actualmente en manos del fiscal federal Gerardo Pollicita, busca determinar si existieron inconsistencias entre las declaraciones juradas presentadas por Adorni y la evolución de su patrimonio personal. Hasta el momento, el exfuncionario no fue citado a declaración indagatoria, aunque la Justicia continúa reuniendo documentación y pruebas.

Las sospechas se profundizaron luego de que trascendieran distintos episodios vinculados a la adquisición de propiedades, viajes y gastos que, según las denuncias, no se corresponderían con los ingresos declarados por el dirigente libertario. El caso escaló aún más cuando el propio Adorni presentó declaraciones juradas rectificativas e incorporó activos y ahorros que no habían sido informados originalmente.