"Se necesitan cajas". "Si tienen alg�n conocido de camino, por favor comuniquen que necesitamos cajas". "Ropa por esta fila y medicamentos por ac�". Son algunas de las indicaciones que se escuchan en el centro comercial Sambil Madrid, uno de los 45 puntos de encuentro en la Comunidad de Madrid donde este fin de semana se recolecta ayuda humanitaria para enviarla lo m�s pronto posible a las zonas afectadas por el doble terremoto que ha azotado Venezuela.A las 18:04 hora local del mi�rcoles, el suelo comenz� a temblar en gran parte de Venezuela, sobre todo en la ya llamada zona cero de la cat�strofe, La Guaira, las paredes de los edificios se mov�an y los techos de muchos se desplomaron. "Creo que todav�a no sabemos exactamente la magnitud de lo que ha pasado, es una tragedia enorme sin comparaci�n con nada de lo que ha pasado en los �ltimos 50 a�os en Venezuela", lamenta afligida la actriz y periodista venezolana Elo�sa Matur�n, que coordina uno de los puntos de encuentro que este s�bado reciben a muchos ciudadanos dispuestos a ayudar como pueden.Hasta el centro comercial Sambil Madrid -propiedad del grupo venezolano Constructora Sambil-, llegan desde primera hora de la ma�ana una persona tras otra, de todas las edades. La mayor�a son venezolanos residentes en Espa�a. Algunos con las miradas m�s cansadas y actitudes compungidas que otros, pero todos con el mismo sentimiento: el deseo de ayudar desde la distancia para aliviar el dolor que les une por su patria.Una multitud se acerca a dejar productos de primera necesidad para los afectados del doble terremoto.J. BARBANCHO"Ahora lo m�s que necesitamos es un trabajo constante para la reconstrucci�n de un pa�s que est� tan tan deca�do y tan en ruinas", dice Laura S�nchez, tambi�n coordinadora del encuentro en Sambil Madrid."Ten�amos 100 voluntarios, 50 para el turno de la ma�ana y 50 para el de la tarde, pero la gente se ha organizado por todo Madrid y tenemos m�s de 45 centros de acopio", explica Matur�n, una de las coordinadoras del evento. "Ten�amos 50 voluntarios organizados y en dos horas pasamos a tener 500", completa Camila Colmenares, coordinadora del voluntariado. La respuesta de la solidaridad ha superado todas las expectativas.Desde las 10 de la ma�ana, no se ha detenido la llegada de bolsas, maletines y cajas abarrotadas de suministros: alimentos no perecederos, medicamentos, leche infantil, productos de higiene, pilas y mantas.Cada entrega viene acompa�ada de un abrazo, y de una o varias l�grimas que trastocan las emociones de quienes reciben los productos y de quienes los entregan.El dolor en la distanciaPara muchos de los presentes, la tragedia tiene nombres y apellidos. "Perd� una prima, le cay� una pared encima y perdi� un brazo. Ayer la enterraron mis t�os", relata a EL MUNDO Gladys D�az, caraque�a que lleva 10 a�os residiendo en la capital espa�ola. El drama de esta venezolana no termina ah�: "Tengo muchos amigos que todav�a no aparecen", confiesa con preocupaci�n.D�az describe el desasosiego de las primeras horas tras los se�smos. "Mi cu�ada y mis sobrinos durmieron en la calle", relata, detallando c�mo el p�nico se apoder� de sus seres queridos. "A toda mi familia que est� all� les toc� dormir en la calle por miedo a entrar a que las casas se les cayeran encima". La angustia tambi�n se vive a miles de kil�metros de distancia. "Desde ese d�a, ya no dormimos, pendientes de que las casas no se le fuera a caer encima", a�ade.Ante la magnitud de la cat�strofe, D�az mantiene la esperanza puesta en la ayuda internacional y en que los env�os no se extrav�en. "Espero que todo llegue a su sitio, porque hay muchos ni�os que quedaron hu�rfanos y sin nada. De verdad hay que poner un grano de arena", concluye.El mismo sentimiento embarga a Melda Daza, quien ha acudido con su familia a entregar donativos de ropa. "Nosotros, que estamos lejos de nuestro pa�s, sentimos un dolor que nos embarga. Yo tengo el coraz�n roto, pero s� que unidos podemos salir adelante", explica con la voz entrecortada."Lo primero que hice fue llorar", confiesa R�mulo Rinc�n, originario de San Antonio de los Altos y residente en Espa�a desde hace 20 a�os. "El dolor es tremendo porque uno sabe lo que est� pasando. Yo ya viv� el deslave en el 99 y pude ayudar en aquel entonces, pero al lado de esto... esto es catastr�fico y es b�blico", argumenta Rinc�n, quien ha donado insumos para beb� y lencer�a, comida no perecedera, bater�as, pilas, velones, y otros productos de higiene personal. Como �l, muchas otras personas han llegado para aportar de lo mismo.Acopio de comida, agua y medicamentos, listo para su env�o a Venezuela.J. BARBANCHOA la causa se han sumado numerosos ciudadanos espa�oles. Flavia Cotera llega al punto solidario para dejar productos de higiene, algod�n y mascarillas. "Se necesitan muchas manos para ayudar a buscar gente que est� entre los escombros; creo que lo poquito que podamos dar puede servir de algo", a�ade. Manuel, un madrile�o acompa�ado de su esposa, tambi�n deja medicinas y vendas: "Es una pena lo que ha pasado, por lo que hay que ayudar en lo que se pueda".La venezolana Ana Rodr�guez da fe de esta solidaridad local: "En la empresa tengo compa�eros espa�oles que se quedaron hasta tarde terminando las credenciales para los voluntarios. Hoy pas� muy temprano y me entregaron bolsas con cosas para aportar".Bloqueo de la ayudaEl p�nico social se intensifica ante las noticias de que el r�gimen que hoy lidera Delcy Rodr�guez est� obstaculizando la entrada de suministros. "Si el Gobierno venezolano est� haciendo alg�n tipo de bloqueo, no tiene perd�n de Dios", denuncia Patricia V�zquez, residente en Madrid desde hace 11 a�os. "Este es el momento en el que m�s se necesita ayuda internacional. Tienen que permitir que entre porque las horas cuentan; cada hora que pasa es una persona que muere", sentencia.Virgilio Vivas, escritor y portavoz del encuentro, confirma esta inquietud: "Desde la madrugada, sabemos que el r�gimen est� bloqueando absolutamente todo porque quieren ser ellos los que se abanderen como quienes est�n dando la ayuda. Realmente no lo est� haciendo el r�gimen, sino la sociedad civil".La obstrucci�n dictatorial alarma a�n m�s a una comunidad que ha vivido oprimida por d�cadas. Cada segundo que pasa, crece el temor de que las cifras aumenten. Seg�n los �ltimos datos oficiales hay, al menos, 920 personas muertas, 3.360 han resultado heridas y hay "m�s de 50.000 desaparecidos".Log�stica y env�oCon relaci�n al destino de los donativos, la organizaci�n busca garantizar que cada producto llegue a las manos correctas. Los productos recolectados podr�an llegar a Venezuela mediante dos v�as: a trav�s de un centro de acopio en Miami o directamente desde Madrid."Esto sale de Sambil Madrid a Sambil Caracas, lo que da una garant�a de que va a llegar", precisa Laura S�nchez, quien resalta c�mo la tragedia ha unido a empresarios y a ciudadanos de a pie.Matur�n, por su parte, explica que la empresa For All Cargo se encargar� de todo el proceso de aduanas Toda la ayuda recaudada ser� recibida en Venezuela por la ONG Toneladas de Alegr�a y, posteriormente, distribuida sobre el terreno por la Fundaci�n BandAzul. "Estamos absolutamente comprometidos con todo el proceso de aduana aqu� y en Venezuela para que las cosas lleguen lo antes posible", remarca.