Los terremotos que sacudieron a Venezuela este miércoles han desatado una ola de solidaridad en España. La angustia de miles de familias con vínculos al otro lado del Atlántico ha encontrado una rápida movilización ciudadana, institucional y de organizaciones humanitarias para enviar ayuda urgente y atender el impacto emocional de la tragedia. “Estoy bien. Ya tengo señal”. Ese fue el primer mensaje que recibió Manuela S., de 37 años y residente en Madrid, en la madrugada del terremoto. Sin saber aún qué había ocurrido, pensó que se trataba de una situación habitual en un país donde, explica, “es frecuente que se vaya la luz y no pueda comunicarme con mi madre”. Las horas siguientes estuvieron marcadas por la incertidumbre: nuevos mensajes de familiares asegurando que estaban bien, llamadas sin respuesta y, finalmente, la confirmación al abrir las noticias. “Fueron dos horas terribles, entre lágrimas y toda clase de pensamientos, hasta poder hablar con ella”, recuerda. Su historia terminó en un susto, pero no ocurrió lo mismo para cientos de personas. “El dolor es asfixiante”, escribió después en redes sociales. El seísmo, considerado el más intenso registrado en Venezuela en un siglo, ha causado al menos 589 muertos, según los balances provisionales. La magnitud de la catástrofe ha golpeado de lleno a una comunidad especialmente conectada con el país y a miles de venezolanos que residen en el exterior y todavía no tienen noticias de sus seres queridos. En España residen ya más de medio millón de venezolanos, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Los nacidos en Venezuela que residen en el país se han triplicado desde 2016 y han pasado de ser el 0,4% de la población total a rondar el 1,1%. En algunas comunidades autónomas como Madrid o Canarias representan un 3% y un 6% de la población total respectivamente.Ciudades como Madrid, Oviedo, Barcelona, Palma y Valencia han activado distintas iniciativas para apoyar a Venezuela tras los terremotos. El Gobierno, por su parte, movilizará un millón de euros a través de instituciones multilaterales para mitigar las consecuencias del desastre, mientras Cataluña enviará este viernes a 15 bomberos especializados en rescates en estructuras colapsadas. Desde Baleares, la presidenta regional, Marga Prohens, ha ofrecido al Ejecutivo la posibilidad de aportar ayuda dentro de los “recursos limitados” del archipiélago, tanto en la fase de emergencia como en la posterior. En paralelo, en Valencia, un equipo de bomberos con experiencia en grandes catástrofes —como los terremotos de Turquía o las inundaciones de Libia— junto a tres perros de rescate se mantiene preparado para desplazarse al país sudamericano.Los vínculos entre España y Venezuela explican en parte la rapidez de la respuesta. El Consejo de Gobierno de Canarias, una región especialmente vinculada a Venezuela debido a la histórica migración que se ha dado entre ambas a través del Atlántico, aprobó este viernes una declaración institucional de condolencias y decretó luto oficial hasta el 29 de junio. En Canarias viven hoy unos 90.000 venezolanos, mientras que en Venezuela hay una comunidad canaria establecida de 55.000 personas. Por ello, el portavoz del Ejecutivo canario, Alfonso Cabello, ha explicado que el Gobierno insular mantiene contacto directo con las 22 entidades canarias en Venezuela y con las seis oficinas descentralizadas de la Delegación del Gobierno de Canarias en ese país para reforzar los programas sociales. En materia de emergencias, Canarias trabaja a través del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 para poder prestar ayuda en una segunda fase, mientras que el Gobierno canario ya está contactando con colegios profesionales para reclutar psicólogos, arquitectos técnicos y trabajadores sociales que podrían desplazarse a Venezuela en cuanto el Estado lo solicite. En Tenerife, además, la asociación Tenerife con Venezuela ha habilitado dos puntos de acopio donde reciben agua, alimentos no perecederos, insumos médicos y ropa en buen estado. En Lanzarote, la Asociación de Venezolanos Unidos prepara una campaña de recogida de material los días 2 y 3 de julio en Arrecife.En territorio peninsular, desde Madrid, la asociación Una Venezolana en Madrid ha organizado para este sábado y domingo una recogida de ayuda en el centro comercial Sambil Madrid, en el municipio madrileño de Leganés. “Se solicitan alimentos no perecederos, medicamentos, productos de higiene, leche infantil, pañales y mantas”, rezan los carteles que se han difundido por redes sociales. La asociación asegura que todo el material será enviado a Venezuela a través de la ONG Toneladas de Alegría y distribuido sobre el terreno por la Fundación Bandazul. “Venezolanos en Madrid, nos toca una parte difícil, ver todo desde la distancia. Es por eso que debemos aprovechar nuestra voz para ser altavoz y poner nuestros locales para que funcionen como centros de acopio para recoger ayuda”, se repite en decenas de vídeos de empresarios venezolanos en la capital. Entre ellos, la cadena de arepas Grama Lounge, conocida como Gramabar, ha anunciado que se suma a las iniciativas de ayuda tras el reciente terremoto en Venezuela y convertirá su local en un centro de acopio en Madrid, donde recogerá donaciones de alimentos no perecederos, agua potable, material sanitario y otros artículos básicos para apoyar a los afectados.La solidaridad también ha movilizado a empresas, clínicas y organizaciones de la sociedad civil. La Clínica Menorca ha habilitado un punto de recogida de medicamentos, material sanitario, alimentos no perecederos y productos de higiene que serán enviados a Caracas y distribuidos por el Ávila Fútbol Club junto con organizaciones locales. Al mismo tiempo, las redes sociales se han convertido en un canal para difundir centros de acopio, buscar a personas desaparecidas y compartir información sobre familiares incomunicados, reflejo de la rápida organización de la diáspora venezolana.A estas iniciativas se suman campañas de donación impulsadas por organizaciones internacionales. World Central Kitchen ya trabaja sobre el terreno y su fundador, el chef José Andrés, ha anunciado una aportación de un millón de dólares. También permanecen activas las campañas de Meal4Hope, ONG Chamos y UNICEF para financiar la atención de la población afectada. Por su parte, la Asociación Cultural Feria de la Chinita ha convocado a la comunidad venezolana a una jornada este sábado de oración y recogida de ayuda —alimentos, medicamentos y productos básicos— que será enviada lo más pronto posible. “Cada alimento, cada medicamento, cada producto de higiene y cada aporte económico llegará a personas que realmente lo necesitan a través de receptores verificados en Venezuela”, aseguran desde la asociación. Desde la Comunidad de Madrid, se ha desplegado al Equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata (ERICAM), integrado por 40 efectivos entre bomberos especializados en rescate en estructuras colapsadas y personal sanitario del SUMMA 112, además de cuatro perros de la unidad canina. A ellos se han sumado un equipo USAR de la UME y dos especialistas del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.Además, hasta 11 efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga tienen previsto emprender un viaje hacia Venezuela para participar en las tareas de rescate tras los terremotos. Tras salir esta mañana desde el parque de bomberos de Antequera, están en Madrid esperando su vuelo, que está previsto despegue a primera hora de la tarde hacia Bogotá (Colombia). Después se desplazarán por tierra hasta el área venezolana donde los responsables de la emergencia requieran sus servicios. “Queremos llegar lo antes posible porque las primeras 72 horas son las más importantes: es cuando más posibilidades hay de encontrar personas con vida. Esa es nuestra prioridad absoluta”, explica Alfonso Parada, oficial del operativo malagueño. Su equipo trabajará junto a una unidad canina y contará con cámaras térmicas e infrarrojas, además de otras con sensores sísmicos y material para recuperar personas hasta a 60 metros de profundidad. Además, harán uso de un dron que sobrevolará zonas delicadas para comprobar si hay supervivientes y, después, proceder al rescate.Detrás de estas labores de rescate hay historias como la de la familia de Luz Ochoa, de 32 años, no ha podido dormir desde el miércoles. Hace unas horas ha podido saber que sus tíos están desaparecidos, y tiene miedo de que no puedan aguantar los cimientos del edificio en donde viven sus padres. Ella lleva más de 15 años viviendo en España, pero hoy solo piensa en ayudar a su familia desde la distancia, compartiendo en redes los lugares en donde donar. “En Valencia, en la plaza de la Virgen, hacen una vigilia el domingo y voy a asistir con todos mis amigos, es importante estar unidos ahora”, explica.
España se vuelca con Venezuela tras el devastador terremoto
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