27 de junio, 2026 - 06h30Primero, Venezuela. El arresto de Maduro fue un golpe necesario como inicio (no fin) de más acciones. ¿Está sucediendo? Hay indicadores variados. ¿Positivos? Los ingresos petroleros han aumentado drásticamente en parte por mayor producción y sobre todo por el precio mundial. La inflación anual está sobre el 500 %, pero desde enero la mensual ha bajado al 6 %, tendencia muy buena. La actividad económica se recupera tímidamente. Hay mínimos indicios de apertura política. ¿Negativos? ¿Hay un plan concreto para el retorno a la democracia o se satisfacen con este peligroso statu quo? Hay interés de inversionistas, pero poco se concreta por la incertidumbre, incluyendo sobre el futuro de las sanciones aún vigentes. ¿Han mejorado los derechos humanos y se han liberado prisioneros? ¿Y la transparencia del manejo de los recursos petroleros, entre gobiernos y privados de ambos lados de la mesa? Segundo, Cuba. Hay un paquete de reformas para liberalizar la economía y la inversión, dando más libertades a los privados para acceder a la propiedad. ¿Esto es por la presión de Washington o el paulatino deterioro de la calidad de vida en un comunismo fracasado? Ojalá esta vez sea real, porque las liberalizaciones retrocedidas ya se han dado en el pasado. La gente lo necesita. El capitalismo liberal no es fácil porque exige tener derechos y asumir responsabilidades, pero es el camino. Tercero, Argentina. La economía se mueve bien por la buena salud del agro, minería, petróleo y gas (en particular el complejo Vaca Muerta atrae gran inversión). Para mayor solidez y sostenibilidad, Milei ha avanzado en la reforma del Estado, laboral y más, sigue en la lucha contra la inflación que se ha estancado alrededor del 2 % y 3 % mensual y desgraciadamente mantiene muchos controles en el mercado cambiario, las retenciones en el campo y más. Siempre extrañaré que no haya optado por la dolarización, hubiera sido un enorme golpe positivo hacia el futuro. Ojalá no conduzca esto a un penoso arrepentimiento futuro. Cuarto, Bolivia. Luego del final desastroso de Evo Morales y su clan que consumieron hasta los últimos recursos fiscales y otros para apalancar su estrategia política, ha entrado en caos político, económico y de la vida diaria. Salida muy compleja.Quinto. Ecuador. La inseguridad quizás (y ojalá) haya disminuido. La actividad económica ha rebotado aunque a niveles aún insuficientes (2,5-3 % de crecimiento) lo cual sigue frenando la real mejora del empleo. La justicia maniatada y manipulada. La corrupción no parece ni disminuir ni combatirse. Sexto. Elecciones (Brasil, en octubre). Perú y Colombia giraron hacia la derecha, luego de Argentina, Chile, Paraguay y Ecuador. Derechas muy diferentes. Unas más liberales, sistemas donde la libertad es el valor esencial y de ahí deriva el potencial de mejoras económicas y sociales. Otras, derechas empresariales o mercantilistas, donde la eficiencia y el mundo productivo son el centro de la acción colectiva y la libertad un factor útil y proclamado, pero desgraciadamente secundario.¡Hay mucha tela por cortar en el continente!Nota. Qué ridiculez política el feriado de ayer, ¿así cree el presidente que se construye un mejor país? (O)
Pablo Lucio Paredes: Las andanzas del mundo (parte 2) | Columnistas | Opinión
El arresto de Maduro fue un golpe necesario como inicio (no fin) de más acciones. ¿Está sucediendo?






