El triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia volvió a encender una pregunta que recorre la región: ¿América Latina está girando decididamente hacia la derecha? Desde 2023 hubo catorce elecciones presidenciales y once quedaron en manos de fuerzas conservadoras. Pero detrás de ese número hay una historia menos lineal. Cinco de esos triunfos ocurrieron en países que ya tenían gobiernos de derecha –Panamá, Paraguay, Ecuador, El Salvador y República Dominicana–. Los verdaderos cambios de orientación se dieron en Argentina, Bolivia, Chile, Honduras y Colombia. Perú es un caso aparte: ganó la izquierda con Castillo, pero tras su caída asumió Boluarte, de centroderecha, en medio de una crisis institucional que terminó empujando al país hacia un candidato conservador. Tanto en Perú como en Colombia, la victoria se definió por décimas en sociedades partidas al medio. En algunos casos hubo continuidad con otro candidato; en otros, un voto castigo a gobiernos que no cumplieron expectativas. La inseguridad creciente y el deterioro económico empujaron a los electorados hacia opciones de cambio. Y el cambio disponible, en casi todos los casos, era la derecha.

Esto no les gusta a los autoritarios