Detrás de la recurrente estampa de un turista que camina por las calles de Gouin, con el mate y un pastelito hojaldrado a mano, se esconde una parte esencial del talento de las mejores manos artesanas de este pueblo rural del partido de Carmen de Areco.Es más que probable que el mate haya salido a la luz desde el taller de Fabián Reynoso, un experto en eso de talar troncos de algarrobo, caldén o de tilos podados en la vía pública para transformarlos en piezas útiles para el uso cotidiano.La especialidad de la casa del escultor es anticipada por el perfume de la madera quese esparce en el jardín. Un rato después, el anfitrión añade una bandeja cubierta de buñuelos recién preparados por su esposa Mónica, a la visita didáctica que transcurre en una atmósfera cálida entre estecas, desbastadores, cuchillas, sierras y gubias.El gesto se entiende como una suerte de sutil sugerencia para orientar el segundo tramo del paseo hacia La Matera, a un costado de la capilla San Agustín donde se ofrecen los productos artesanales que elaboran los vecinos. El manjar más requerido es el afamado postre dulce que en diciembre de 1995 dio origen a la Fiesta Provincial y Nacional del Pastel y que, a tres décadas de ese hito fundacional, un puñado de mujeres se toma muy en serio para amasar según los dictados de las recetas familiares.“Sean de membrillo, batata o dulce de leche, el secreto de los pastelitos está en la adecuada combinación de un kilo de harina con sal, una cucharada de grasa de vaca o cerdo y 600 centímetros cúbicos de agua. Se amasa y después hay que hojaldrarlo con margarina mezclada con aceite. Luego se espolvorea con maicena y, a cada cuadradito, yo les hago dobleces en las cuatro puntas”, instruye Hilda Oliva, las voz más reconocida entre las herederas de esta tradición.Oliva aprendió a preparar pasteles a los 12 años observando atentamente cada paso de su tía y ahora es ella la maestra que trasmite su arte a los alumnos y ya cuenta con un nutrido elenco de discípulas en plena etapa de experimentación.Pastelitos, una carnicería que se convirtió en almacén y la estación de trenCon el popular pastelito como emblema, Gouin emerge como un polo gastronómico en el que resurgen los vínculos fraternales que se gestaban a toda hora entre las gruesas paredes de ladrillos asentadas en barro de sus almacenes de campo. En 2007, la carnicería del pueblo mutó en el bar y comedor Don Tomás. Ahora, el lugar, reconvertido en el restaurante Don Carlos, reúne alrededor de las brasas de la leña encendida a visitantes ávidos por el asado y el chorizo criollo y las empanadas.A dos cuadras de esa esquina concurrida y frecuentemente fotografiada los fines de semana, la parada inactiva desde 1977 del ramal de trocha angosta del Ferrocarril Belgrano es ahora el restaurante La Estación, otra referencia insoslayable de platos autóctonos hechos a mano y en casa.La picada de fiambres, quesos y escabeches, las empanadas, pastas, carnes asadas y postres son servidos en porciones abundantes a las mesas instaladas sobre el pastizal que recubre la vía muerta, el andén y la antigua Sala de Espera, cuyas paredes levantadas en 1908 conservan datos históricos y cartelería del tren que seguía viaje hasta Rosario.El recorrido por los senderos de tierra de Gouin perfumados por los tilos conduce en un rato casi imperceptible hacia uno de los bordes del pueblo, donde la última porción urbanizada de casas centenarias -antes de ser devorada por el desbordante paisaje verde de las parcelas del campo- sorprende con el vistoso jardín de la casa de té y hospedaje La Casa del Árbol, un lugar planeado a la medida de aquellos que aprecian la sugerente propuesta de una merienda de productos naturales decorada por la caída del sol.Los exquisitos sabores autóctonos y los delicados diseños del escultor del pueblo fueron los primeros argumentos que persuadieron a José Luis Sanchis para llegar a Gouin desde el Oeste del Conurbano bonaerense. Su ojo clínico, fogueado en múltiples actividades de observación de astros en la Asociación Amigos de la Astronomía, lo impulsó a alzar la vista en Gouin y descubrir un cielo increíblemente cristalino, en el que relucen estrellas, constelaciones, planetas, galaxias, nebulosas y hasta -telescopio mediante- los anillos de Saturno y los cráteres de la Luna.Ese auspicioso relevamiento impulsó al astrónomo a retomar su proyecto de armar su propio observatorio en un lugar de baja contaminación lumínica cerca de la ciudad de Buenos Aires y no tardó mucho en poner manos a la obra soñada. Alentado por el artesano Reynoso y Mario y su esposa Inés (de La Casa del Árbol), fabricó ocho telescopios en forma artesanal y organizó la actividad inaugural de astroturismo en Gouin, la noche algo desmejorada por la neblina del 6 de junio.La construcción definitiva del Observatorio rural ya está encaminada, a 50 metros de la estación- Mientras tanto, su mentor gana tiempo y convoca a disfrutar del espectáculo que proyecta el cielo de Gouin, con el noble propósito de “ayudar a la gente de los pueblos rurales a resurgir después de la pérdida del tren”.Cómo llegarDesde la ciudad de Buenos Aires hasta Gouin son 139 kilómetros por Acceso Oeste hasta Luján y ruta 7; en el km 129 girar a la izquierda por un camino de tierra y seguir 10 km.Bus semicama Vía TAC desde Retiro hasta Carmen de Areco (3 hs.), $ 13.000.Combi Tapi Tours desde Abasto o Alto Palermo hasta Carmen de Areco, $ 25.000 (155- 2265959; combi Rober Dive de Agüero y Humahuaca (Abasto) a Carmen de Areco, $ 25.000 (154. 9869679).Remís para 4 pasajeros desde Carmen de Areco hasta Gouin (11 km), alrededor de $ 30.000.Dónde alojarseEn Gouin, hotel de campo La Casa del Árbol: habitación doble con desayuno y frigobar, $ 90.000; departamento para 3 personas con desayuno seco, cocina, vajilla, microondas y frigobar, $ 100.000 a $ 130.000; para 4, $ 120.000 (155- 7434779 / 0220- 154035489 / IG La Casa del Árbol).Cabaña de la familia Tótaro: para 5 personas con parrilla, quincho, cocina y ropa blanca (1527902547).Camping municipal, gratis.En Carmen de Areco, hotel Isis: habitación doble con TV cable, wi-fi, desayuno y cochera, $ 70.000 la noche de fin de semana; entre semana, $ 50.000; para 5 personas, $ 100.000 y $ 80.000 (02273- 438-835).Cuánto cuestaMenú libre de empanada, fiambres, escabeches, parrillada, pastas, ensalada, papas fritas y postre en el restaurante de campo La Estación, $ 40.000; de 3 a 11 años, 50% (02273- 15405241 / 02273- 15422738 / IG La Estación).Menú libre de fiambres, empanada, asado, ensaladas, papas fritas y postre (hay cinco opciones caseras) en el restaurante de campo Don Carlos, $ 40.000; hasta 8 años no pagan (02324- 15640137 / IG Don Carlos).Docena de pastelitos en La Matera, $ 12.000 (02273- 15403184 / IG La Matera).Desayuno o merienda con especialidades dulces o saladas en la casa de té La Casa del Árbol, $ 12.000; menú fijo (entrada, plato principal y postre), $ 25.000 (155- 7434779).Mate de algarrobo o caldén en el taller del artesano Fabián Reynoso, $ 10.000; tabla para picadas, $ 8.000 a $ 15.000; cuchara de madera, $ 3.000 a $ 10.000 (02273- 153418194).Dónde informarse(02273) 15406059turismo@carmendeareco.gob.arTurismo Carmen de ArecoRecibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOescapadasCarmen de ArecoTurismo
El pueblo rural que cautiva con sus pastelitos caseros, una estación de tren convertida en restaurante y astroturismo
En el partido de Carmen de Areco, Gouin ofrece una propuesta para escapada de fin de semana.Restaurantes de campo, asado, productos típicos y el futuro observatorio.









