Nueva York (EFE).- La Organización de las Naciones Unidas advirtió este viernes ante el Consejo de Seguridad que la situación en el este de República Democrática del Congo continúa siendo «compleja, volátil y devastadora» para la población civil, pese a los avances del último año para intentar poner fin al conflicto.

En su primera comparecencia ante el Consejo como jefe de la misión de la ONU en el país (MONUSCO), James Swan señaló que, un año después del acuerdo de paz firmado entre República Democrática del Congo y Ruanda en Washington, aún «es imprescindible que las partes cumplan plenamente los compromisos asumidos» para «consolidar el alto el fuego y avanzar hacia una paz duradera».

Swan explicó que en las últimas semanas han continuado los enfrentamientos entre la alianza rebelde AFC/M23, que según la ONU, cuenta con el apoyo de las Fuerzas de Defensa de Ruanda, y el Ejército congoleño, junto con milicias aliadas, en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur.

Aunque el M23 se retiró parcialmente de algunas localidades conforme a los acuerdos alcanzados, el representante de la ONU denunció que el grupo sigue afianzando estructuras administrativas paralelas en los territorios que controla.